Miércoles, 05 de Noviembre 2025
Deportes | Cientos de personas, tapatías y de varias partes del mundo, trabajan ya de Sol a Sol

Entre los voluntarios, la fiesta ya comenzó

Cientos de personas, tapatías y de varias partes del mundo, trabajan ya de Sol a Sol en la organización de los Juegos Panamericanos

Por: EL INFORMADOR

Los voluntarios Dan su tiempo, interrumpen sus estudios y se hacen espacio en medio del trabajo. A. LUNA  /

Los voluntarios Dan su tiempo, interrumpen sus estudios y se hacen espacio en medio del trabajo. A. LUNA /

GUADALAJARA, JALISCO (12/JUL/2011).- Donan su tiempo, interrumpen sus estudios, se hacen espacio en medio del trabajo. Son los voluntarios de los Juegos Panamericanos, que desde hace semanas apoyan la organización de esta justa deportiva en Guadalajara con la motivación de ser más que espectadores, conocer diferentes culturas y ayudar a que los visitantes del continente se lleven una grata impresión de la ciudad sede de 2011.

Desde temprano, portan la frase “Yo soy Panamericano” con tal de cumplir el sueño de participar en un evento olímpico y formar aptitudes para su desarrollo como profesionales.

En Guadalajara, la antorcha encenderá el pebetero de la Fiesta de América el 15 de octubre. Pero, en los primeros seis meses de este año, 21 mil 524 personas se anotaron para contribuir a las competencias, según las cifras oficiales del proceso de registro que terminó el 30 de junio: 21 mil 524 candidatos de donde serán escogidos los 12 mil voluntarios que se requieren.

De hecho, cientos de ellos, desde meses antes de las competencias deportivas, ya comenzaron a poner su grano de arena para dejar listo el terreno y recibir a los 42 países que visitarán la Perla Tapatía.

Uno de ellos es Oswaldo López Bernardino, estudiante de Actuaría, de 20 años de edad: él era nadador y entrenaba en el Code, pero, “por cuestiones de que me ganaban más la escuela y las matemáticas que la natación, me salí. Es como que el sueño que tuve desde chiquito: poder vivirlos (los Juegos) de cerca”.

Oswaldo ha contribuido en diferentes actividades desde hace 10 meses. En febrero, fue nombrado asistente a Comité Olímpico Nacional de la delegación de Haití, es decir, el coordinador del grupo de voluntarios que ayudan a esta delegación para que tenga todo lo que necesita durante las competencias.

Arcelia Paz Padilla, de 25 años de edad, de niña practicaba gimnasia olímpica y soñaba con estar en las competencias. De tres meses a la fecha, es colaboradora en la justa deportiva para la delegación de Jamaica, ya que “ésta es la manera en que yo puedo cumplir ese sueño, ayudándole a alguien más”.

Volverse experto en su cultura para brindarles hospitalidad es la asignación de un asistente con un Comité Nacional a cargo. “Mi jefe de Misión me tiene leyendo mucha información porque me quiere familiarizada con nombres, con historia, con herencia, qué le ha aportado Jamaica a los Panamericanos,” dijo Arcelia sobre su preparación para cubrir este cargo.

Con la camiseta de los Juegos Panamericanos bien puesta, Carlos Sáinz Caccia, estudiante de Arquitectura de 22 años, quien ha cooperado por tres años en diferentes actividades preparativas, compartió que ha ido adquiriendo la experiencia para resolver problemas de eventos de gran dimensión. “Siempre me ha interesado mucho la cuestión de urbanismo”, agregó; “yo espero hacer relaciones y después dedicarme a proyección de la ciudad”.

En Facebook, Carlos se apellida “Panamericano”. Y tiene hermanos, como “Salvador Panamericano” y “Alonso Panamericano Berrelleza”. Ocurre que este linaje está creciendo poco a poco: “Es como una segunda familia”, explica; “es impresionante qué rápido se integra la gente a los grupos de voluntarios”.

En las actividades de los Juegos Panamericanos, en torno a las tareas que les asigna el Comité Organizador (Copag), los voluntarios comparten la misma expectativa. Cuentan los días, comparten todo lo que encuentran sobre Guadalajara 2011, invitan a sus compañeros a sumarse a la causa; la emoción circula entre los jóvenes que se preparan para recibir a las 42 delegaciones de todo el mundo.

En la familia de Arcelia Paz, la fiebre por los Panamericanos llegó a tanto que hasta su mamá se metió como voluntaria y viajará a la ciudad desde su casa, en Baja California.

Oswaldo López recuerda que sus amigos primero lo criticaban por sacrificar su tiempo a este suceso deportivo, “pero poco a poco se han ido agregando y ahorita también son voluntarios”.

Según sus capacidades y conocimientos, las personas que quieren ayudar son asignadas a 27 áreas, como mercadotecnia, transporte, prensa, comunicación social, relaciones públicas, relaciones internacionales y atención al espectador, entre otras. Entre sus tareas están cumplir con su entrenamiento en línea, acudir a las juntas de preparación, levantarse a las siete y dormirse a las diez de la noche durante los días de la competencia, que pueden llegar a ser nueve, como en el caso del Campeonato Latinoamericano de Tenis de Mesa; atender a los espectadores e invitados especiales y estar bajo el sol en las pegas de calcomanías.

¿Cuál es la recompensa? Arcelia Paz la define así: “Es un trabajo que hay gente que no entiende por qué no nos están pagando, pero lo hacemos por gusto, lo hacemos porque queremos unos buenos Juegos, lo decimos con todo: los mejores juegos de la historia”.

Temas

Recibe las últimas noticias en tu e-mail

Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día

Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones