Deportes | A propósito por Jaime Elías García “De peor-es-nada” A propósito por Jaime Elías García Por: EL INFORMADOR 7 de noviembre de 2009 - 19:33 hs Por esta vez, analizadas las cosas con objetividad, puede que tengan razón quienes consideran que el de esta noche será un “Clásico” un tanto devaluado; un “Clásico”, para decirlo con todas sus letras, “de peor-es-nada”... * Sería mucho mejor, por supuesto, si Atlas y Guadalajara llegaran a la cita con algo trascendental --o, al menos, importante-- de por medio. Lo ideal, obviamente, sería que un “Clásico” (un River-Boca en Argentina, un Real Madrid-Barcelona en España, un Fla-Flu en Río de Janeiro, un Milan-Inter en Italia, un Atlas-Guadalajara o un Guadalajara-América en México) coincidiera con la Final de un campeonato. Sería un duelo de vida o muerte; un encuentro a partir de la disyuntiva suprema del “todo o nada”. * No es el caso, obviamente. Atlas y Guadalajara llegan a su cita de esta noche arrastrando, literalmente, la cobija. La síntesis de su marcha en el actual Torneo de Apertura cabe en el añejo refrán: “Tan malo el pinto como el colorado”. Ambos, es cierto, mantienen viva la esperanza de alcanzar, más por las peculiaridades del sistema de competencia vigente en México que por merecimientos futbolísticos, un lugar, al cabo de la etapa clasificatoria, entre los ocho protagonistas del verdadero campeonato. Sin embargo, como un milagro no suceda, el que recoja del suelo ese boleto estará condenado, en términos de lógica, a desempeñar en la “liguilla” el triste papel de carne para los leones. * Uno y otro llevan cuatro jornadas consecutivas sin ganar. El sello característico de las campañas de ambos cabe en una mala palabra: mediocridad... Lo mismo el Guadalajara cuando cacareó el huevo de una “pretemporada” en Europa, en la que disputó partidos de preparación sin presencia de aficionados y contra equipos de cuarta categoría, que el Atlas cuando colocó la etiqueta de “refuerzos” a varios jugadores reciclados --cuyos historiales debieron merecerles más respeto a los dirigentes rojinegros... y a los propios jugadores--, prometieron a sus legiones de seguidores cosas que, como acabó demostrándolo el tiempo, no estaban en aptitud de cumplir. Así, lo que va de por medio en el partido de esta noche, como corolario de una campaña de mucha más saliva que sustancia y muchas más frustraciones que alegrías, equivale, sin más, por los dos pesos de orgullo que van de por medio, al reintegro de la lotería... Al más triste premio de consolación posible, para decirlo pronto. Temas A propósito Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones