Deportes | Una tarde de nueve toros, un indulto y dos orejas Arturo Saldívar vuelca a la Nuevo Progreso Una tarde de nueve toros, un indulto y dos orejas; así como derroche de arte y promesas taurinas Por: EL INFORMADOR 27 de febrero de 2012 - 04:25 hs Arturo Saldívar indultó al segundo sobrero de regalo en la corrida que se celebró en la Plaza de Toros Nuevo Progreso. / GUADALAJARA, JALISCO (27/FEB/2012).- La tarde de ayer cumplió las expectativas que se esperaban; sí fue, hasta el momento, la mejor corrida de la temporada 2011-2012. La tercia de coletas jóvenes, pero en vísperas de convertirse en figuras del toreo a nivel mundial, prometía una tarde histórica para el coso tapatío, y fue como se esperaba. La repetición de los tres espadas que en la primera fase de la temporada lograron consolidar sus actuaciones con triunfos importantes, se reunió la tarde de ayer en la segunda corrida de la etapa concluyente. En primer lugar abrió plaza el español Alejandro Talavante, que ratificó su triunfo con dos faenas que han quedado en la memoria de la Nuevo Progreso. En su primer astado, el ibérico reflejó su quehacer artístico con una faena que se inclinó por el lado derecho debido a las condiciones del toro, que gozó de fijeza y recorrido, aunque vino a menos tras la faena, que se pintó con arrucinas muy ceñidas que fuerte se le jalearon. Tras sepultar la espada logró la primera apéndice de la tarde. Con su segundo, su actuación se resumió en torero, pero vino en la tarde un sobrero para el español, que dejó ver su arte puro y ratificó así su consolidación como figura del toreo. Entre derechazos y un quehacer de valor sereno, Talavante consiguió su segundo trofeo al despenar al astado de entera en su sitio y un descabello. Y asegundó en el cartel Arturo Saldívar. Desde su salida al tercio para agradecer las palmas del cónclave se hizo notar el cariño de la afición tapatía, que en toda la tarde estuvo con él, y con justa razón. En su primer toro Arturo logró estar por encima de las características de su ejemplar, que acusó debilidad doblando las manos en repetidas ocasiones. Ya con su segundo, Saldívar no tuvo suerte. El toro fue protestado desde su salida por demostrar falta de edad, de acuerdo a las acusaciones del cónclave. Aún así, el de Teocaltiche pudo conseguir detalles lúcidos que se le aplaudieron. Vino un sobrero más de los tres regalados por la tercia de coletas. El segundo fue para Arturo, que volcó a la afición ante un toro extraordinario que Saldívar pudo entender a la perfección. Sencillamente bordó el toreo en una faena de entrega, aprovechando la nobleza del astado, su acometida y repetición en su embestida. La faena se prolongó entre dosantinas, cambiados por la espalda, entre otros, que pusieron a la afición de pie con esa faena lenta, llena de momentos de triunfo y cadencia. De un momento a otro, el juez de plaza concedió el indultó, dejando, como siempre, en entredicho la división de opiniones que surge tras un acto como éste. La actuación de Diego Silveti era una de las partes de esta corrida que llamaba la atención. El más joven de la dinastía Silveti pechó con el peor lote del encierro. Débil su primero, falto de lucimiento y acometida; nada pudo hacer, aunque siempre se mostró voluntarioso. En su segundo enemigo, Silveti se encontró con astado suelto al que le abrevió la faena tras haber anunciado uno más de regalo como el resto de sus alternantes. Ya con el sobrero Diego consiguió buenos detalles de valor y buen quehacer taurino, pero no logró penetrar de lleno en la afición. Así terminó la segunda corrida del serial, de las cuatro anunciadas por la empresa de la Nuevo Progreso. Temas Toros Nuevo Progreso Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones