Viernes, 10 de Octubre 2025
Cultura | Buscan darle espacios a obras de autores contemporáneos de otras culturas

Una nueva editorial rompe el cascarón

Pollo Blanco lanza su primer título: Manuel, el cubano loco, de Saša Stanišic

Por: EL INFORMADOR

Ana María Petersen y Carlos López de Alba apuestan por presentar ediciones con buenas historias y ediciones muy bien cuidadas. EL INFORMADOR /

Ana María Petersen y Carlos López de Alba apuestan por presentar ediciones con buenas historias y ediciones muy bien cuidadas. EL INFORMADOR /

GUADALAJARA, JALISCO (29/JUL/2013).- El próximo 15 de agosto nacerá un pollo. Y será blanco. No tendrá piel ni plumas, pero sí letras, ilustraciones  y una manufactura cuidada. Es un nuevo proyecto editorial tapatío que traerá autores que son, hasta cierto punto, desconocidos por el público local. Es un Pollo Blanco que, dicen sus creadores, llegará para quedarse.

Los principales artífices de la nueva editorial son Ana María Petersen y Carlos López de Alba. Su primera creación ya la tienen en la mano: se trata de Manuel, el cubano loco, de Saša Stanišic (escritor de origen bosnio, actualmente radica en Alemania), obra que cumple con el perfil que buscan los responsables de Pollo Blanco: lúdica, hecha por un autor contemporáneo que aún vive, una historia breve, que es divertida y rigurosa a la vez.

Carlos López cuenta: “Ahora lo que nos interesa es levantar un poco la mirada y ofrecer textos de autores contemporáneos, jóvenes pero provenientes de otras culturas y otras regiones; de manera que cuando comencemos a darle espacios a autores locales, ya haya ese contrapeso. No porque los rechacemos (a los escritores tapatíos), sino porque creemos que este sector de autores ya tienen su espacio en las editoriales institucionales e independientes”.

El hecho de que sea una editorial independiente, no quiere decir que va a descuidar la producción de los libros. Las erratas, fallas en la manufactura o la baja calidad, son factores que quieren dejar a un lado. Sumado a su fuerte, que será el importar autores, también está el cuidado con cada uno de sus productos literarios.

“Nos interesa tener productos bien logrados, ofrecer buenas historias, buena distribución, cobertura, un plan de negocios. Al final de cuentas, junto al empeño y al cariño, también hay una estrategia comercial y un plan de negocios. Estamos conscientes de que no hay una fórmula a seguir, pero sí podemos evitar ciertos descuidos que históricamente ha tenido la edición independiente, no sólo en Jalisco”.

Para lograr consolidarse entre el público meta, que en su primera colección lo tienen ubicado entre jóvenes universitarios, Ana María cuenta que estarán simultáneamente en dos plataformas: la física, en librerías como el Fondo de Cultura Económica y Gandhi, y la electrónica, en Amazon y la propia página de la editorial.

“Creemos que finalmente ninguno de los dos —versión física o electrónica— va a dejar de existir”, dice Ana María. “La gente compra libros muchas veces por la parte romántica de tenerlo, por la calidad. La edición electrónica te da facilidad para llegar a donde sea, y pues también te da mucha distribución comercial. Deben coexistir ambas plataformas, no pueden estar la una sin la otra”.

Selección de textos, la parte difícil


Fundar una editorial no es una tarea fácil que se dé todos los días. De por medio hay gestión, tratos económicos, planes de negocio y, por supuesto, la selección de autores que se quieren ver plasmados en esa creación.

En el caso de la fundación de Pollo Blanco, la selección de textos fue uno de los procesos que requirió más tiempo. Ana María Petersen fue la encargada de hacer esta búsqueda, que desde luego implica relaciones con agencias literarias. Entonces recordó que Saša Stanišic ya había colaborado con la revista Reverso —proyecto literario de los fundadores de la editorial— y de ahí surgió el interés: “Al final fue muy accesible. Es un autor muy aclamado en Alemania, allá vive, y en realidad sus publicaciones no son muy conocidas en México. Por ese lado vimos otro enfoque y estamos insertando piezas nuevas en México”.

La historia llevará al lector a conocer a Manuel, un cubano que radica en Alemania y está en proceso de ser deportado. Sus relaciones y sufrimientos saldrán a la luz página con página, bajo la promesa de que el lector tendrá una lectura amena.

Sumada a la tarea de la selección de textos, también está la del financiamiento. De entrada, la editorial nace con capital de los fundadores y de socios, pero están convencidos de que será necesaria la aportación oficial. Carlos López dice que la edición debe ser cofinanciada, hacerse de financiamiento público. “Conaculta (Consejo Nacional para la Cultura y las Artes), hasta donde sé, el 50% de sus publicaciones al año son coediciones con editoriales independientes. Estamos lejos a nivel estatal, pero tampoco es vivir del financiamiento público”. El otro recurso que esperan a traer provendrá de la iniciativa privada.

Más allá del dinero, aunque es elemental, la mira está puesta en la calidad del producto literario. La próxima publicación será del monero Jis, para posteriormente crear una colección infantil y otra de ensayos. Para la Feria Internacional del Libro en Guadalajara (FIL) de este año esperan tener tres o cuatro títulos más que presumir. Pero antes, el pollo ha de salir del cascarón. Carlos López y Ana María Petersen están listos para ese nacimiento.

EL DATO
La fiesta en la que el “pollo” se presenta


Solemnidad aparte, la presentación de Pollo Blanco será en el Fondo de Cultura Económica (FCE) el próximo 15 de agosto, a las 19:30 horas. Habrá 15 minutos de presentación y 45 de coctel. El libro estará a la venta y su costo es de 100 pesos.

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