Sábado, 27 de Noviembre 2021
Cultura | En este recuento literario de 2011 se cuela Enrique Peña Nieto

Se va el año de Tomas Tranströmer y Nicanor Parra

En este recuento literario de 2011 se cuela el candidato priista Enrique Peña Nieto, quien no recordó los libros que lo marcaron

Por: EFE

Tomas Tranströmer, poeta sueco, recibió el Premio Nobel de Literatura 2011.  /

Tomas Tranströmer, poeta sueco, recibió el Premio Nobel de Literatura 2011. /

GUADALAJARA, JALISCO (27/DIC/2011).- Con decir que la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara llegó a sus 25 años es casi ocioso mencionar qué fue de lo más relevante que tuvo la ciudad en este 2011 en términos de literatura. Habrá quien lo cuestione, pero difícilmente alguien podrá negar que esta pequeña isla se conjugan desde las frases más lúcidas hasta las frases más polémicas de uno que otro político que utiliza el espacio literario como una vitrina electoral.

El sello de esta edición definitivamente lo aportó Fernando Vallejo desde el momento en que leía el discurso inaugural al recibir el Premio Fil de Literatura en Lenguas Romances. Que si hubiera estudiado en la escuela del PRI, sería millonario; que la policía política tricolor fue el semillero de todos los cárteles de México; hagan el favor de no votar en 2012 y de paso que no tengan hijos y no coman carne. “¿Pero quién se cree?”, manoteaban los que de alguna manera se han visto beneficiados por la estructura priista. Hasta ahí, apenas había transcurrido poco más de una hora de la FIL y ya se había desatado un huracán sobre las declaraciones del autor colombiano.

¿Qué podría superar eso? Pues unas palabras dichas por el más ilustre priista del momento. El corresponsal del diario español El Mundo en México, Jacobo Gacía, le preguntó a Enrique Peña NietO sobre los tres libros que lo han marcado en la vida y el priista simplemente no pudo contestar correctamente… Sus palabras cruzaron las fronteras de inmediato con titulares como el de El País: “El candidato que no es capaz de citar tres libros que le han marcado”, en las redes sociales hicieron mucha leña del aspirante caído.

Pero más allá de eso, el 25 aniversario de la FIL estuvo repleto de actividades relevantes en el mundo literario, como la entrega del Premio de Literatura en Lenguas Romances a Fernando Vallejo o el diálogo que tuvieron los premios nobel Herta Müller y Mario Vargas Llosa. Ella dijo que “de los libros quería saber cómo poder vivir para poder soportar la vida, porque a veces la vida era insoportable para mí”. Él, que “la literatura se convirtió en un refugio que me mantenía cierta dignidad ante el miedo que sentía hacia mi padre; era volver a recobrar mi libertad, mi dignidad, era una manera de vivir una vida digna, porque cuando salía de la literatura me parecía vivir una vida indigna”.

En esa misma semana también lloró Juan Gelman al leer un poema sobre su madre; José Emilio Pacheco presentó la antología poética completa de Antonio Colinas; Guillermo Sheridan cerró la feria con el homenaje del Premio Nacional de Periodismo Cultural Fernando Benítez que recibió; un grupo de estudiantes tepehuanos conocieron la FIL; Alemania fue el país invitado de honor para celebrar los 25 años; y así, la lista de anécdotas puede no tener fin, lo que reitera que a esta  FIL hay que guardarla como un recuerdo preciado.

En el mundo, además se entregaron los acostumbrados grandes premio y murieron grandes de las letras en español. Entre los galardonados para mencionar están Tomas Tranströmer, con el Premio Nobel de Literatura; Leonard Cohen, con el Príncipe Asturias de las Letras; el Premio Cervantes fue para Nicanor Parra, el Reina Sofía para Fina García Marruz; y a nivel local, el escritor Dante Medina obtuvo el Premio Nacional de Cuento Agustín Yáñez 2011, con su libro El aborto como estrategia.

Los decesos que causaron más conmoción en México fueron los de Daniel Sada, Tomás Segovia, Miguel Ángel Granados Chapa y Eliseo Alberto.

Las novedades

El poeta jalisciense Luis Vicente de Aguinaga publicó este año una nueva compilación de poemas llamada Adolescencia y otras cuentas pendientes, editado por Conaculta. El libro incluye poemas breves, desvinculados temáticamente, “aunque pueden percibirse ciertas familiaridades”, ha dicho en algunas entrevistas a medios locales.

El escritor Antonio Ortuño también publicó en julio de este año su nueva novela titulada Ánima, la cual comenzó a escribir después de la muerte de su amigo Rigo Mora y se presentó en la pasada Feria Internacional del Libro.

En ese mismo espacio se presentó la más reciente obra de Fernando del Paso —sin su presencia—, Bajo la sombra de la historia, el primero de tres volúmenes donde reúne una serie de ensayos de interpretación histórica en torno al islam y al judaísmo. En un video que se proyectóese día, el autor relata que esos temas le interesan desde los 11 años de edad, cuando se volvió no creyente de manera fulminante “y desde entonces he sido un agnóstico irredento”.

Antonio Ortuño, a la vez, sugirió en su columna dominical de este diario algunos títulos de autores mexicanos publicados este año: Cosmonauta, de Daniel Espartaco; Blasfemias ilustradas, de Ari Volovich y Jis; y Vietnam, del también tapatío Mariño González. Y subrayó que A la vista, de Daniel Sada es el mejor libro del año en cualquier categoría.

Para Ortuño Los enamoramientos, de Javier Marías también es destacable en la letras en español.

El poeta y periodista cultural Ricardo Solís señaló que algunas novedades relevantes fueron la compilación de la obra poética de Antonio Colinas; Ánima, de Antonio Ortuño; Verde Shangai, de Cristina Rivera Garza; Bajo la sombra, de Fernando del Paso; Ilustrado, de Manuel Syjuco; y el esfuerzo de 72 migrantes, que compila la periodista mexicana Alma Guillermoprieto con textos de periodistas, ensayistas y narradores.

Los premiados

Por su poesía cantada, el músico Leonard Cohen (Montreal, 1934) obtuvo el Premio Asturias de las Letras. El jurado lo decidió así por el “imaginario sentimental” del artista, en el que “la poesía y la música se funden en un valor inalterable”.

En el rubro de las Artes, el galardón se otorgó al intérprete italiano Riccardo Muti, “un mago” del foso, adorado por el público y respetado por las orquestas y los teatros más importantes del mundo.

 La designación del Nobel de Literatura fue sorprendente ya que se le otorgó a un autor que poco se mencionaba entre los posibles ganadores. La academia sueca decidió entregárselo a Tomas Tranströmer debido a sus obras surrealistas sobre la mente humana, que le han valido elogios como uno de los más importantes escritores escandinavos desde la Segunda Guerra Mundial. Del autor de 80 años de edad se destacó que a través de sus imágenes condensadas, traslúcidas, aporta un acceso nuevo a la realidad.

Otra premiada fue la poeta cubana Fina García Marruz (La Hagana, 1923) con el Premio de Poesía Iberoamericana Reina Sofía. La escritora perteneció al grupo Orígenes, creado en en torno a la revista homónima fundada en los años 40 del pasado siglo por José Lezama Lima y José Rodríguez Feo.  

De lo más festejado fue la designación del “antipoeta” chileno Nicanor Parra, quien sigue siendo fuente de inspiración por su espíritu transformador, como el ganador del Premio Cervantes 2011. Con sus 97 años se convirtió en el escritor más veterano en recibir esta distinción.

Las despedidas

Una de las pérdidas más lamentadas en México fue la del escritor Daniel Sada, de quien Juan Villoro decía que había renovado la novela mexicana con Porque parece mentira la verdad nunca se sabe, mientras que para el chileno Roberto Bolaño, Sada estaba escribiendo una de las obras “más ambiciosas de nuestro español, parangonable únicamente con la obra de Lezama, aunque el barroco de Lezama, como sabemos, tiene la escenografía del trópico, que se presta bastante bien a un ejercicio barroco, y el barroco de Sada sucede en el desierto”.

El autor falleció a los 58 años de edad por una enfermedad renal el pasado 18 de noviembre, horas después de que fuera anunciado como uno de los ganadores del Premio Nacional de ciencias y Artes 2011.

Una semana antes, los lamentos eran por la pérdida del poeta, dramaturgo y traductor Tomás Segovia, quien murió en la ciudad de México a los 84 años el pasado 7 de noviembre. El autor, quien recibió en 2009 el Premio García Lorca, fue llamado por Francisco Brines, miembro del jurado, como “El poeta
de las dos orillas”.

De Tomás Segovia, la directora del Instituto Nacional de Bellas Artes, Teresa Vicencio, dijo que su “talento, sabiduría y gran humanismo enriqueció la vida cultural de nuestro país desde que llegó aquí arrojado por la Guerra Civil Española (1936-39). Sus dotes de escritor, editor, promotor y formador de literatos lo hacen uno de los intelectuales más queridos por los mexicanos”. Por su parte, Enrique Krauze mencionó que no creía que hubiera existido, “y esto era opinión de Octavio Paz, un prosista y aun mejor, un poeta de la talla de Segovia”.

El 1 de agosto, el escritor cubano Eliseo Alberto murió durante un trasplante de riñón.

Otra voz que se apagó fue la del periodista Miguel Ángel Granados Chapa, quien murió de cáncer el pasado 16 de octubre. Dos días antes, en su columna se despidió de sus lectores: “Esta es la última vez en que nos encontramos. Con esa convicción digo adiós”.


"Hoy es un día
azul de primavera,
creo que moriré de poesía, de esa famosa joven melancólica
no recuerdo ni el nombre que tenía. Sólo sé que pasó por este mundo
como una paloma fugitiva: la olvidé sin quererlo, lentamente, como todas
las cosas de la vida".

Nicanor Parra, poeta. Premio Cervantes 2011

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