Cultura | Fotografía No hay una foto que valga la vida: Valtierra La emblemática agencia fotográfica mexicana Cuartoscuro cumple 25 años con nuevos planes: comenzará a formar periodistas Por: EL INFORMADOR 3 de julio de 2011 - 03:07 hs Incendio, imagen captada por uno de los fotógrafos de Cuartoscuro. CUARTOSCURO / GUADALAJARA, JALISCO (03/JUL/2011).- Pedro Valtierra tiene 56 años y los últimos 25 años ha sido el director de una agencia fotográfica que tiene el nombre de Cuartoscuro y que apenas hace unos días acaba de festejar sus primeros 25 años. Este reconocido fotógrafo mexicano nacido en Zacatecas, y también fundador de la agencia Imagen Latina y del diario La Jornada, donde laboró como coordinador y editor de fotografía, es contundente para decir para qué sirve este oficio: “Estos primeros 25 años sirven, además de para hacer fiesta, para entender que los fotógrafos sólo somos testigos… y ese pedazo de realidad nos lo llevamos en nuestras cámaras para después publicarlo y compartir lo que nos toca ver”. Uno de los temas pendientes para la agencia fotográfica es continuar con la revista de nombre también Cuartoscuro, “y también hacer una escuela formal. Lo que le digo a los jóvenes que llegan es que tomen sus cámaras y salgan a las calles con el mismo entusiasmo de siempre, pero también les digo que no hay una fotografía que valga una vida, que se anden con cuidado, porque desde hace una década es muy claro que el periodismo ha cambiado… lo siento amenazado”. Cuartoscuro es una empresa dedicada a la comunicación y la fotografía desde 1986, aunque es preciso señalar que este proyecto inició dos años antes con la creación de otra agencia que al final se truncó y terminó en un fracaso periodístico. Los fotógrafos que integran www.cuartoscuro.com son mujeres y hombres jóvenes, algunos de ellos aún estudiantes que inician la práctica en la fotografía con mucho ánimo y entusiasmo. Valtierra afirma que ahí “aprenden a perder el miedo a la luz, a dominar el tiempo y a crear buenas imágenes. No los enseñamos a ser buenos fotógrafos, los orientamos para que busquen siempre ser los mejores fotoperiodistas con respeto y humildad”. La idea de crear una agencia surgió a finales de los años setenta en Centroamérica cuando Pedro era corresponsal del periódico Unomásuno que dirigía Manuel Becerra Acosta. Allí convivió con fotógrafos profesionales de distintas partes del mundo y comprendió la importancia que tenía la fotografía para el ser humano y la necesidad de registrar la vida social, política, económica, deportiva y cultural, desde una perspectiva independiente y pensando en nuestros lectores clientes: medios, revistas y páginas electrónicas. El limbo de lo virtual “Imagínate que acababa un partido de futbol y nos teníamos que ir corriendo al cuarto oscuro a revelar y luego a imprimir. Teníamos dos horas para hacerlo, a veces menos. Mandábamos las fotos por avión porque tenían que estar donde el cliente quisiera en el menor tiempo posible… las ventajas de la tecnología es que ahora tomamos fotos de un partido y antes de que el balón cruce la cancha ya estamos descargando imágenes y si tenemos conexión a Internet, estamos mandándolas casi en el mismo instante” dice Valtierra, quien también siente que ahora las desventajas de los cambios tecnológicos son que “en la época de los discos duros nadie imprime, y mucha información se está quedando en el limbo de lo virtual”. Para el periodista los tiempos que se viven ahora tienen la tendencia a olvidar “y entonces vivimos en un mundo donde tienes una computadora llena de imágenes pero pocos recuerdos, ahora todo mundo tiene una cámara fotográfica pero muy pocos imprimen… lo que me lleva a preguntarme qué va a pasar el día que esa cámara deje de funcionar, le hemos dejado la memoria a las máquinas”. La censura Todos los días hay portadas en los medios impresos que llevan como foto principal un ejecutado, las caras de niños o rostros de gente que vive en una crisis social que habita en el país. Para el director de Cuartoscuro estas fotografías no deberían de ser censuradas en ningún medio porque “nosotros los periodistas vamos y hacemos el registro de la realidad, somos cronistas. Las muertes no son nuestra culpa… y aunque no nos guste, a la muerte también hay que retratarla”. El riesgo que se corre de no hacerlo es “perder archivos importantísimos que con el tiempo nos vamos a dar cuenta de lo que fuimos. No podemos olvidar que la fotografía no sólo es una imagen sino también un documento que habla de un espacio y un tiempo. Imagina que no conociéramos las fotografías de las guerras de Vietnam o Los Balcanes… no nos gusta vivir es un país que parece que está en estado de guerra, pero no por eso podemos dejar de hacer lo que nos toca”. Aunque Pedro es partidario de que tomar fotografías pasa más por un asunto de ética personal y además, hay fotografías que se deben captar de una manera diferente para no mostrar la crudeza de la violencia, también es cierto que “en Cuartoscuro nosotros tenemos que ofrecer calidad… creo que al final eso es lo que quiere un cliente; el chiste es que esa empresa entienda su compromiso social”. 1994 fue, quizá, el año más difícil para Cuartoscuro. “Estuvimos a punto de cerrar, perdimos a 80 por ciento de nuestros clientes por la cuestión económica… y así ha pasado a lo largo del tiempo, a veces hay pocas ganancias e incluso hubo periodos donde las ganancias eran nulas; pero entendimos que nosotros teníamos un doble compromiso social: el primero era resistir porque la fotografía con o sin tecnología siempre se hará con pasión y amor del fotógrafo. La segunda porque sabemos que la empresa no está peleada con el periodismo; tuvimos que reestructurar y aguantar”. 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