La OFJ emprende un viaje sonoro por la Francia de las vanguardias hasta el consuelo luminoso de Fauré
Cultura | La OFJ junto con la 'Compañía de Danza Clásica y Neoclásica de Jalisco' Música para los ojos La danza cobra protagonismo en el penúltimo programa de la temporada 'México de mis amores' de la Filarmónica de Jalisco Por: EL INFORMADOR 7 de marzo de 2010 - 09:13 hs JALISCO, MÉXICO.-Esta vez fue la vista, tanto o más que el oído, el destinatario del concierto, séptimo de la temporada “México de mis amores” de la Orquesta Filarmónica de Jalisco, la noche del viernes en el Teatro Degollado. La OFJ, en efecto, aportó la música. Sin embargo, el principal atractivo en la cartelera, con La Noche de Walpurgis, de Charles Gounod, y La Noche de los Mayas, de Silvestre Revueltas, en el programa, fue la participación de la Compañía de Danza Clásica y Neoclásica de Jalisco, encargada de dar forma plástica a esas obras. Quizá porque aumentaron los precios y no hubo boletos de cortesía ni descuentos para nadie, la entrada se quedó por debajo de lo habitual en esta ocasión. Como quiera, tres cuartas partes de las localidades estuvieron ocupadas. La obertura 1810: Marcha Triunfal, de Rafael Ordóñez, como corresponde al género, se basa en una melodía gallarda, solemne, con mucha tinta en la parte de los metales. En los compases finales se encuentran, yuxtapuestos, expuestos en estrofas diferentes, los himnos nacionales de España y México. La OFJ, con Enrique Barrios como director huésped, interpretó desde el foso y con la sala a media luz. El cuerpo de baile que encabezan Lucy Arce, Maclovia Carrión y Alicia Iturria acusó notables progresos para el año de vida que tiene como compañía. Además de que en todos los cuadros de las dos obras en que participó hubo un vestuario pulcro y escenografía e iluminación adecuadas -aun cuando un tanto austera la primera-, la disciplina del grupo fue evidente. Para llegar a la perfección en cuanto a coordinación y seguridad todavía la falta; así y todo, por obvio que parezca, se impone consignarlo: el grupo, como tal, y cada uno de sus integrantes, no obstante los ocasionales -e inevitables, después de todo- titubeos, tienen más tablas. En la obra de Gounod se recrea una bacanal. Para el efecto, la magia de las ninfas y los faunos, animados por una orquestación adecuada, solvente a pesar de la sordina que representa el foso, cobró vida en el escenario. La Noche de los Mayas, en la segunda parte del programa, recreó, con toda su crueldad y su carga simbólica, el rito prehispánico de los sacrificios humanos. Amén de la plasticidad de los cuatro cuadros de que consta la obra, fue sobresaliente, otra vez, por la riqueza de sus matices y el respeto a la partitura, el trabajo del ensamble local y la batuta de un director -Barrios- que suele sacarle bastante beneficio. El programa, como de costumbre, se repite este mediodía, a partir de las 12:30 horas, en la misma sala. Temas Artes Escénicas Danza Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones