Cultura | La creadora argentina trabaja el proyecto Como si fuera un caleidoscopio Marcolina Dipierro hace insinuaciones a lo inmaterial La transparencia arquitectónica y la insinuación a lo inmaterial son dos de las obsesiones de la creadora argentina Marcolina Dipierro Por: NTX 19 de octubre de 2009 - 16:06 hs CIUDAD DE MÉXICO.- La transparencia arquitectónica y la insinuación a lo inmaterial son dos de las obsesiones de la creadora argentina Marcolina Dipierro que plasma en el proyecto "Como si fuera un caleidoscopio". En este trabajo, la artista integra tres elementos: espacio (parámetros formales y cromáticos), sonido y al espectador para que actúen como activadores y guías formales del movimiento de la luz. Con esta propuesta participa Dipierro en la segunda edición del Programa de Residencias Artísticas para creadores de Iberoamérica y de Haití en México, que reúne a 40 autores de 19 países que durante cuatro meses se encargarán de desarrollar un proyecto creativo en los centros de las artes de San Luis Potosí, Veracruz, Oaxaca y la ciudad de México. El programa se realiza con auspicios del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), entre otras instancias. Dipierro es egresada de la Escuela Nacional de Bellas Artes "Prilidiano Pueyrredón". Tomó cursos especializados en diferentes programas de animación, edición de video y multimedia. A partir de 2001 ha participado en diferentes exposiciones colectivas nacionales e internacionales como "Projections, le dix ans du 19" en el Centro Regional de Arte Contemporáneo de Montbéliard, en París. Para su residencia en el Centro Multimedia del Centro Nacional de las Artes, la creadora planeó "Como si fuera un caleidoscopio", un proyecto que consta de dos instancias de percepción de luz-color, y sonido: "Una de ellas se trata de una intervención lumínica en un espacio específico generado mediante una malla semitransparente de forma elíptica en la que serán proyectadas animaciones de planos de color persiguiendo y acompañando el desplazamiento del espectador". La otra pieza, cuenta en entrevista, consiste en una instalación de uno a dos cuerpos geométricos en un área de oscuridad que funcionarían como asientos para el espectador, sobre los que se proyectarán animaciones, generando -mediante cambios cromáticos, formales y de dirección-, situaciones de ambigua apariencia de volúmenes: reales, concretos, virtuales e ilusorios. "En el desarrollo actual de mi trabajo he visto necesaria la incorporación de mecanismos que lleven al espectador a un acercamiento y un diálogo más directo con mi trabajo. Para ello, en estas piezas, tanto la luz-color, como el sonido, se activarán necesariamente correspondiéndose con la actitud del espectador", precisó. El proyecto de Dipierro se sustenta en el terreno de la luz-color-forma, que aprovecha los cambios de punto de vista del espectador para transformarlo en un elemento de interactividad en sí mismo, ya que el tiempo de observación fluctúa entre la animación digital, los desplazamientos y recorridos de quien observa, dando como resultado una reflexión luminosa e hipnótica sobre la relación entre espacio y tiempo que surge en el acto de observar. "Además de este proyecto me encantaría trabajar otro llamado ïVentanasï, generando con él vínculos de participación estrecha con la comunidad Mexicana y su arquitectura. "ïVentanasï es el inicio de mis reflexiones sobre la intervención artística en el espacio urbano, el comienzo por mi interés en el espectador ocasional, el que no espera lo que va a suceder. "A partir de esta iniciativa combinada con el desarrollo de una serie de animaciones digitales para ser proyectadas en la ciudad, desde algunas ventanas a la calle, comencé a reparar en la arquitectura, en las fachadas y su proyección en la vida diaria, en la percepción cotidiana y en la intervención sensorial que pueden generar los cambios más sutiles", indicó. Además, la creadora cuenta que desde 2006 ha desarrollado este proyecto en diferentes sitios y ciudades de su país. Particularmente en junio de 2008, cuando fue invitada a realizar una intervención lumínica en uno de los edificios históricos protagonistas de su independencia, la "Casa Histórica de la Independencia", también conocida como la "Casa de Tucumán", situada en el norte argentino. "Esa experiencia de intervenir la arquitectura de un edificio con tanta potencia histórica y proyectar animaciones hacia la comunidad contemporánea, me adentraron en la posibilidad de reavivar o actualizar el sentido de la arquitectura en la construcción de la pertenencia y la identidad nacional. "Me resulta interesante hacer extensiva esta experiencia a vuestros municipios, pienso y añoro la posibilidad de adaptar este proyecto a edificios o locaciones clave en la historia de la ciudad de México". Durante los años más recientes el trabajo de Marcolina Dipierro se encuadra en la exploración de cualidades y características de la luz-color con sus respectivos matices cromáticos y sombras sobre determinados espacios y arquitecturas, apoyado en dos disciplinas-soportes: Animaciones e Intervenciones. "Desde hace tiempo quiero incorporar sonido a mis trabajos, así como intentar que tengan una relación más directa e interactiva con el espectador profundizando en la utilización de sensores de movimiento, más determinadas herramientas de programación de software. "Y considero que el Cenart será un ámbito muy propicio para este tipo de capacitación y formación en esta etapa de mi carrera", dijo. Aunque precisa que siempre es complicado saber cuál será el impacto del espectador al visitar el ámbito formal y lumínico de su propuesta ya que cada encuentro entre obra y espectador suelen ser únicos e intransferibles, Dipierro espera poder brindar e invitar a una experiencia silenciosa y sutil de percibir la luz, espacio y color en movimiento. Temas Artes Arquitectura Cultura Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones