Cultura | Cátedra de Literatura y Artes Agustín Yáñez Homenaje a Emmanuel Carballo por sus 80 años Reconocido hace apenas tres meses con la Medalla Bellas Artes por su trayectoria y “su vida consagrada a las letras mexicanas” Por: EL INFORMADOR 23 de octubre de 2009 - 01:54 hs GUADALAJARA, JALISCO.- No muchos pueden presumir de cumplir 80 años con la lucidez con la que los celebra el escritor, crítico y periodista Emmanuel Carballo (Guadalajara, 2 de julio de 1929), que hoy recibirá un homenaje en el Palacio de Gobierno, organizado por la Dirección de Literatura de la Secretaría de Cultura (SC) de Jalisco a través de la Cátedra de Literatura y Artes Agustín Yáñez. Reconocido hace apenas tres meses con la Medalla Bellas Artes por su trayectoria y “su vida consagrada a las letras mexicanas”, el autor de Protagonistas de la literatura mexicana tiene muy claro qué regalo de cumpleaños le gustaría recibir: Tiempo. “Que en lugar de morirme a los 82 o los 83 años pudiera llegar a los 85 o los 86 -expresa-. Acabo de renunciar como maestro emérito de la Universidad de Guadalajara ( UdeG), sólo de vez en cuando doy conferencias y estoy encerrado en mi casa trabajando cinco o seis horas. Para mi edad, pasadas cuatro o cinco horas ya no sé si estoy borracho o cansado. Pero no estoy borracho, estoy cansando y no me quiero dar cuenta”. Ayudó a descubrir a Carlos Monsiváis, a José Emilio Pacheco y a Gustavo Sainz; recuperó a José Vasconcelos y a Martín Luis Guzmán. Hay zonas enteras de las letras mexicanas que no se pueden comprender, ni conocer bien, sin la ayuda de los estudios de Carballo, profesor universitario, un intelectual pleno, “un hombre que sospecha del carácter científico de la crítica y reclama, para quienes desguazan las obras ajenas, un sitio entre los artistas”, como le ha definido el periodista y poeta cubano Raúl Rivero. Fuera de sus libros de estudios y de su valiosa aportación a la crítica literaria, Carballo ha realizado una labor disciplinada como conferencista, animador de la literatura en radio, la prensa escrita y la televisión. Ha colaborado y dirigido importantes revistas y suplementos literarios y, como jurado, ha integrado tribunales hasta de concursos de belleza, insultos callejeros y piropos. Afirma que el crítico tiene el derecho de decir lo que piensa, tal como lo piensa, sin eufemismos, sin presiones, en voz alta y con toda la boca. “A mí, como crítico, me tocó rehabilitar a dos escritores que al inicio de los 50 casi no figuraban en la bolsa de valores de nuestra literatura: José Vasconcelos y Martín Luis Guzmán. Me tocó en esa década, asimismo, poner en órbita a tres narradores que son hoy monstruos sagrados de las letras nacionales: Juan José Arreola, Juan Rulfo y Elena Garro. También me tocó en los años sesenta ayudar a que publicaran sus primeros textos Carlos Monsiváis, José Emilio Pacheco, José Agustín, Gustavo Sainz y Parménides García Saldaña”. Hoy, a sus 80 años, se refiere a sí mismo como “un hombre químicamente inhábil para hablar de lo que está produciendo la gente que tiene 20, 25 ó 30 años. Sería un descarado y un sinvergüenza si me pusiera a decir algo sobre una gente cuya estética no tiene nada que ver con la mía. Yo lo único que puedo hacer decentemente es retirarme, ver pasar la vida e irme hacia atrás, hacia mis memorias”. Temas Literatura Escritores Libros Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones