La OFJ emprende un viaje sonoro por la Francia de las vanguardias hasta el consuelo luminoso de Fauré
Cultura | Empresas culturales. Desde la plástica Galerías, el arte de sobrevivir La falta de apoyos y el poco interés de los ciudadanos son algunos de los obstáculos ha sortear Por: EL INFORMADOR 6 de enero de 2013 - 23:45 hs Otra verdad. Las piezas del artista plástico Sergio Garval, que se exhibieron en la Galería Vértice, transmiten otra verdad, la suya EL INFORMADOR / GUADALAJARA, JALISCO (07/ENE/2013).- En Guadalajara, el periodo de vida de las galerías de arte particulares se parece al de los hongos: nacen y tiempo después se secan. Ya sean nuevas, viejas o emblemáticas, les llega el momento de claudicar. Sin embargo, inmediatamente llegan otras y llenan el hueco. ¿Por qué? El mercado exiguo, la falta de apoyos por parte de entes públicos y privados, la escasa profesionalización de los espacios para promover el trabajo de un artista pujante y la indiferencia de los ciudadanos hacia el arte son parte de los motivos que enumeran algunos de los involucrados en este negocio que llegó a la ciudad hace menos de 50 años y que a pocos tiene contentos. Uno de los ejemplos de galerías recientes es Galería Emergente, que se inauguró el 31 de agosto de 2012 con la firme idea de apoyar el trabajo de artistas incipientes. Marcel Rosseeuw, ingeniero en informática jubilado y avecindado en la ciudad desde hace 27 años, decidió invertir el dinero de su retiro en apoyar a los demás. Por eso a sus 69 años, este hombre de origen belga se aventuró a rentar el espacio ubicado en Avenida México No. 2184. Rosseeuw ve la pintura como una inversión a largo plazo. Dice que algunos de los pintores cuyo trabajo pende de las paredes del pequeño local tienen algo en común: no son conocidos y su trabajo no figura en otros espacios. Y como nadie los conoce, tampoco gozan de difusión. Por eso venden barato. Rosseeuw tiene la esperanza de que algún día sean destacados. "Ellos están en su casa, tienen su pintura pero no venden y no saben cómo vender. Es en lo que pienso poder ayudarlos: para que vendan". Entre los artistas emergentes de la galería también hay quienes quieren compartir sus conocimientos. Los martes y jueves la pintora Olga Guasp imparte una clase de pintura para niños y Susana Soto ofrece un taller de perfeccionamiento para adultos. Con el mismo brío que Galería Emergente, el 24 de noviembre de 1998 abrió la Galería Ruiz Rojo, que concluyó su proyecto el 20 de diciembre pasado. Rosa Rojo, quien encabezaba el lugar, explica que desde el inicio trabajaron para promover el arte y tensaron el objetivo durante 14 años, lo que califica como un éxito. La diseñadora de joyería reflexiona sobre un sentir común: en la ciudad, el arte no es un artículo de primera necesidad, para algunos es superfluo y para otros resulta necesario. Esos que consideran al arte una necesidad son los que siguen apersonándose en las galerías aunque no puedan llevarse las piezas, efecto distinto al de la ausencia paulatina de los coleccionistas. "Lo que posiblemente está pasando es que los coleccionistas prefieren irse directamente con el artista, sacarles precios muy bajos en lugar de comprar en una galería. Es un gran error de los artistas, porque supongo que por ética si un cuadro lo tienen en mil pesos, esos mil pesos debe de costar en la galería o en su taller a menos que tengan un motivo muy especial para hacer descuentos". Le parece triste que cierren las galerías de arte particulares cuando cada vez son más necesarias para arropar el trabajo de los creadores que tiene la ciudad. Dice que hacen falta apoyos del gobierno y de los empresarios. Luis García Jasso, dueño de Galería Vértice, dice que en el negocio del arte "cada quien habla como le va en la feria". Y en la feria del arte, Galería Vértice cuenta con 21 años de experiencia. Para hacer frente a los cambios en el mercado que afectan a las galerías, algunas de las opciones por las que optó Jasso fueron bajar el costo de las piezas, realizar mayor número de eventos y presentar obras nuevas. Jasso precisa: las personas que tienen dinero aprovechan las rebajas. Sin embargo, son sus clientes de clase media los que se ven en aprietos para comprar arte. Galería Vértice logró reponerse de los golpes económicos que le dio el 2010, su peor año. En 2012, Jasso observó un mercado variado, en donde Galería Diéresis expuso obra del pintor Sergio Garval y Galería Tiro al Blanco da sus primeros pasos con un proyecto que prevé cuajar en cinco años apoyado por empresarios jaliscienses. Le llama la atención que cada vez se usen los restaurantes como un punto de exhibición y venta de arte, algo comprensible y efectivo. Nuevos modelos El Jefe del Departamento de Artes Visuales del Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño (CUAAD), de la Universidad de Guadalajara, Francisco Javier Mercado Muñoz, afirma que en Guadalajara, las galerías de arte tienen menos de 50 años de existencia. Indica que se originaron en las muestras artísticas que se realizaban en la etapa del Porfiriato (1876-2011), pero no hay una fecha exacta. Iniciaron en la capital y con el tiempo se desparramaron hacia otras ciudades como Cuernavaca, Morelos, en museos y casas particulares. El académico dice que en la ciudad la venta de arte es difícil, pero el escollo se acentúa cuando el artista debe ser autogestor de sus productos, pues va con el "galero" a mostrarle su trabajo. Otros dejan de lado la difusión de la galería y se promocionan por sí solos. Para resarcir esta situación, considera que la galería debe dar un giro y no nada más exhibir y vender arte. Pone de ejemplo países como Canadá que ofrecen espacios que son galería, bar, los rentan para eventos como conferencias y talleres aumentando las posibilidades de los espacios no perezcan por el tedio y la escasez de demanda. "Es una situación un poco triste porque no hay la cantidad suficiente de espacios, a los jóvenes creadores no se les da mucha oportunidad, el porcentaje de cobro de los galeros hacia el artista es alto y la cultura de la compra de la obra artística en Guadalajara es baja". Desde que en 1977 se aventuró a poner una galería de arte llamada La Escalera, que cerró un año después, Francisco Barreda, director de Artes Visuales de la Secretaría de Cultura estatal, ha visto cambios en la ciudad: la gente comenzó a comprar arte pero no se apuntaló el coleccionismo, que a su parecer sigue siendo insuficiente. "Guadalajara tiene las galerías que se merece", dice Paco Barreda y agrega que los "galeros" no se toman con profesionalismo su trabajo, pues lo compara con el que se realiza en la capital, en donde los responsables de las galerías sí promueven artistas realmente: "Aquí esperan que los pintores se acerquen y les dicen: 'Te hacemos una exposición y si se vende, bien; y si no, pues también'". Señala que un buen "galero" le apuesta a un artista al comprarle obra. En la ciudad los artistas dejan las obras a consignación y a los "galeros" no les importa si se vende, ya que no invirtieron nada. Además, añade que el oficio del galero es complicado porque debe ofrecer obras garantizadas y no de artistas de relumbrón. Para Ricardo Duarte, secretario de Cultura tapatío, las galerías de arte fortalecen el principio de coleccionismo y mercado del arte. Sus labores tienen que ver con crear mercado y fortalecerlo, pero también tienen la posibilidad de tomar riesgos importantes en su programación al impulsar a artistas emergentes. "La galería tiene esta posibilidad de establecer una visión que puede advertir el talento en jóvenes creadores que se pueden convertir en protagonistas de las artes visuales no solamente en un escenario local, sino a nivel nacional e internacional". Con 20 años de experiencia en las artes visuales, Duarte señala que un enemigo fuerte del mercado del arte son las subastas. Destaca que las subastas contribuyen a la formación del coleccionismo y son importantes en el apoyo a causas nobles, sin embargo, comenta que el esquema en que se realizan no es el idóneo, porque se convierten en remates y la mayoría de las piezas se compran al precio de salida que está por debajo del precio de mercado y eso apuñala la labor de las galerías. "La vida de las galerías está determinada en principio por la visión del galerista, por las posibilidades que tiene de mantener una economía sana en una relación importante de respeto y sobre todo que fortalece el crecimiento y el desarrollo de los artistas". Duarte pide reflexionar sobre la importancia de comprar en las galerías de arte, pues cumplen con la función de difundir y proyectar en trabajo de los artistas. "El artista tiene una tarea que desarrollar, y en la medida que tiene una galería que lo representa y que se encarga de vender la obra y crear un mercado, tiene más tiempo para concentrarse y producir obra de calidad". Por su parte, Enrique Lázaro, artista y galero que estuvo al frente de Galería OM, Galería Clave, Galería Clave 13, Galería Doce, Galería de Navidad, etcétera, afirma que para que una galería de arte funcione se necesitan "tripas": un proyecto bien urdido de funcionamiento que sea adecuado para el lugar en el que se va a montar la galería, saber a quién se va a dirigir, el perfil de los artistas que se buscarán, qué zonas del arte se van a abarcar y bajo qué línea. Sí va a mostrar solamente arte de Jalisco o de otras partes. "No cualquier espacio que abre y que pone muros blancos, pisos de madera y lámparas especiales es una galería de arte. Esa es la parte física". PARA VISITARLos lugares La galería Ajolote se ubica en la Avenida Guadalupe No. 1688-A, en Zapopan. La Galería Emergente se encuentra en Avenida México No. 2184, Zapopan. La Galería Vértice está en Lerdo de Tejada No. 2418, Guadalajara. Diéresis se localiza en Avenida Hidalgo No. 1228, Guadalajara. Desde la iniciativa privada Con 40 años de experiencia en la gestión cultural en la iniciativa privada, Lázaro recomienda que los creadores incipientes que se quejan de que hacen falta espacios para exponer su obra "en donde sea" para que sean conocidos, "que se adueñen de los espacios". En la actualidad, cuando la mayoría de gente se desborda por el dinero, José Ramón Vázquez, responsable de Galería Ajolote Arte Contemporáneo, dice que ante los problemas que enfrentan las galerías, los que se dedican al arte son una especie de pastores. Galería Ajolote nació hace 16 años por iniciativa de este galero que se precia de ser un coleccionista de arte. Sin embargo, Vázquez afirma que sí hay mercado del arte en la ciudad pero hace falta sensibilizar a las personas para que coleccionen. Observa que a los espacios llega público joven que en anteriores años no se veía. "El asunto es que no compran, no coleccionan. La gente no lo ve como algo necesario, sino como algo de lujo. Hay poco desarrollo del coleccionismo. Las visitas han crecido, pero no el coleccionismo y la compra". Temas Artes Plásticas Galerías Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones