Cultura | La bioarquitectura se abre paso en Guadalajara Espacios para vivir más sanos La transformación climática obligará a los gobiernos a integrar proyectos arquitectónicos más saludables y creativos Por: EL INFORMADOR 6 de agosto de 2009 - 02:07 hs GUADALAJARA, JALISCO.- Los cambios que ocurren en el planeta no solo afectan a aspectos como la economía o el medio ambiente, también influyen en el arte y la arquitectura, y tienen su tendencia más notable en lo que comienza a conocerse como bioarquitecura, denominada igualmente arquitectura orgánica, ecológica o sustentable. En Guadalajara la promueve el uruguayo Anan Nodadt, quien ha recorrido los caminos indígenas de Latinoamérica durante los últimos 12 años y ahora reúne ese legado en una promotora de espacios sanos y artísticos, en la organización Kaypacha. Una de las preocupaciones de este movimiento de arte, arquitectura y medio ambiente, adoptado incluso por instituciones académicas como la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), es revertir los efectos nocivos de la explosión demográfica, visible en fenómenos como el cambio climático o el calentamiento global, además de lograr un ambiente hogareño amable con el ser humano, que le proporcione mayor equilibrio y estabilidad a la población. Anan Nodadt lo explica así: "La bioarquitectura podría parecer ahora una moda a la que solo está accediendo gente de dinero, empresarios, pero pronto va a ser una necesidad inherente a todos los seres humanos, que incluso los gobiernos van a tener que tomar en cuenta en sus presupuestos, para generar espacios arquitectónicos sostenibles, energéticamente saludables y basados en la individualidad. De lo contrario, estas ciudades van a desaparecer". Algunos de los aspectos básicos para lograr este tipo de construcciones son la utilización de materiales orgánicos, es decir, que no invadan el entorno natural del espacio a construir, como pueden ser: barro, maderas, bambú, paja, otate, ladrillos y otros elementos naturales propios del sitio. Otra de las características son sus líneas curvas, que evitan cualquier ángulo recto, como las esquinas. La obra de Anan Nodadt está principalmente en Guadalajara y Zapopan, aunque también ha realizado trabajos en ciudades como Hermosillo, Sonora, y Medellín, Colombia. En la Zona Metropolitana de Guadalajara son pocas las empresas dedicadas a este tipo de arquitectura, por lo que es apenas una nueva tendencia en la región. Aunque existen diversos enfoques y opiniones sobre lo que es la bioarquitectura, Anan Nodadt comenta que "es el espacio habitacional que aporta vida al ser humano". Y hay un principio básico: recordar que la casa es un organismo vivo, lo cual, en la filosofía del artista uruguayo, "crea una sinergia entre los habitantes del hogar y la casa y su arquitectura". Además de propiciar un ambiente sano al inquilino y permitirle desarrollar su individualidad y cualidades personales, la bioarquitectura no agrede al medio ambiente, con lo cual ayuda a disminuir el desgaste de los espacios naturales. En su conjunto, estos espacios deberían convertirse en lugares que activen la creatividad y la alegría interior, "como el vientre de la madre, donde puedas crecer y seguir desarrollándote". Desde la perspectiva de Anan Nodadt, cualquier construcción puede recibir una intervención, para gradualmente hacerla ecológica y sostenible, y luego proporcionarle el matiz artístico. En estas remodelaciones se incluyen innovaciones como la energía solar, la recuperación del agua pluvial, limpieza del agua por medio del ozono, agricultura urbana y azoteas verdes, entre otras. Origen Uno de los precursores de este estilo arquitectónico fue Friedensreich Hundertwasser. A pesar de que sus principales ocupaciones fueron la pintura y la escultura, coordinó más de 30 construcciones. Uno de sus principios era no agredir la naturaleza y lograr la armonía entre el ser humano y su hábitat, por lo que estableció el inicio de las azoteas verdes, pues decía que la tierra que era extraída del subsuelo debería colocarse en la parte superior del edificio para crear un círculo entre lo que está arriba y lo que está abajo. La página de internet kaypacha.com.mx refiere que las antiguas civilizaciones buscaban formas no invasivas de construcción, como los mayas, incas o aztecas, y en los vestigios de sus ciudades heredaron el sabio legado de la bioarquitectura. Dice: "El hombre moderno ha ido perdiendo el contacto con su sensibilidad y las ciudades se van volviendo agujeros negros que van devastando la naturaleza". Este tipo de edificaciones puede variar, según los materiales y estilos de construcción de cada región o país, incluso de la economía familiar o comunitaria. Son capaces de aprovechar la luz del sol, la energía del viento y la ubicación del terreno. La bioarquitectura incluso busca reducir el electromagnetismo de los espacios interiores, a fin de reducir los ambientes de tensión y estrés en el hogar. Principios Valorar las necesidades Ahorrar energía Pensar en fuentes de energía renovables Ahorrar agua Construir edificios con mayor calidad Evitar riesgos para la salud Utilizar material generado localmente Utilizar materiales reciclables Gestionar ecológicamente los desechos "La bioarquitectura es el espacio habitacional que aporta vida al ser humano", Anan Nodadt (arquitecto) Temas Patrimonio Lee También ¿Qué día es la Romería 2025 en Guadalajara? Reconocen legado de Salvador de Alba Martín en el patrimonio cultural de Jalisco El platillo tradicional de Jalisco que todos deberían probar, según la IA Joyas turísticas bajo resguardo Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones