Sábado, 06 de Diciembre 2025
Cultura | Llega a las librerías “Dublinesca”

El eclipse del editor, según Vila-Matas

El autor español sigue las huellas de Leopold Bloom, el héroe de Joyce, para perderse de nuevo en los caminos de la ficción

Por: EL INFORMADOR

GUADALAJARA,JALISCO.- Al escritor español Enrique Vila-Matas (Barcelona, 1948) le suceden cosas extrañas. Un día le invitaron a Lyon (Francia) a un congreso literario, pero los organizadores se olvidaron de él, no fueron a buscarle al hotel para que participara en las charlas, y el autor, en vez de llamarles, tuvo una reacción instrospectiva: se quedó encerrado en la habitación, “escribiendo una teoría general de la novela porque, claro, estaba aburrido. Estaba molesto con aquella gente, así que decidí esconderme de ellos incluso a la hora del desayuno, por dignidad, para que no me vieran en el hotel. Al final huí en tren, por mi cuenta, sin decirle nada a nadie”. Lo mismo le sucede a Samuel Riba, el protagonista de ''Dublinesca'', su nueva novela, que ha despertado una expectación colosal, como lo fue la noticia del abandono del autor de la editorial Anagrama, en la que había publicado a lo largo de un cuarto de siglo, para lanzar este nuevo libro con Seix Barral.

Escritor de culto en ambas orillas del Atlántico, Vila-Matas cuenta en ''Dublinesca'' la historia de un editor fracasado personal y profesionalmente. Con la editorial en quiebra y un matrimonio que también ha naufragado, Samuel Riba viaja a Dublín un 16 de junio, el día en que los joyceanos celebran el Bloomsday, para acabar enfrentándose a su propio fantasma.

No es ajeno a tal argumento el hecho de que el escritor, que forma parte de un curioso club de amantes de Joyce llamado la Orden del Finnegans, viaja cada año a Dublín el 16 de junio para conmemorar el día dedicado a la obra magna del genio irlandés, Ulises, por lo que, en cierto sentido, leyendo la novela se están siguiendo sus pasos. Otro dato para los curiosos: la visita de Samuel Riba a la casa de los Auster (Siri y Paul) en Brooklyn es también real. “Me fascina aquella casa, algún día me gustaría tener una casa así, tengo ganas de que Auster lea el libro para que lo descubra”, confiesa Vila-Matas.

''Dublinesc''a es también un melancólico réquiem a la era Gutenberg y más especialmente al difunto y peligroso “lector que busca transformar la sociedad leyendo”.

-Faulkner decía que “la novela es la vida secreta de un escritor”. ¿Lo suscribe?
Al igual que Flaubert, yo podría decir que Samuel Riba, el protagonista de ''Dublinesca'', soy yo. Pero esto suele entenderse demasiado literalmente. Yo parto de una realidad personal, pero le añado fuertes dosis de imaginación.

-Sostiene Joyce que un fantasma es “un hombre que se ha desvanecido hasta ser impalpable, por muerte, por ausencia, por cambio de costumbres”. ¿Usted ha cambiado?
Es curioso, pero creo que estoy madurando hacia la infancia. Ahora me parece inverosímil el contemplar cómo he llegado hasta aquí, traspasando tantas transformaciones y tantos libros. Quizá lo que estoy haciendo ahora es derrotar a mi joven yo.

- Roberto Bolaño, le señaló a usted como una de sus grandes influencias y de toda la narrativa hispanoamericana actual, la de los Volpi, Padilla, Velasco, Gamboa, Uroz, etcétera. ¿Cómo se siente al saber que ha sido tan influyente en una generación literaria tan potente?

- Me hace sentir muy bien. Pero yo sigo trabajando, no me he retirado habiendo dejado un legado, sino todo lo contrario, sigo en el frente de batalla, ahora trabajando para los hijos de los nietos del “boom”.

- ¿Cree que el amor y la muerte seguirán siendo, por los siglos de los siglos, los dos grandes temas de la literatura?

- Y el paso del tiempo. Son los tres temas. Pero puede que aparezca un cuarto tema: el horrible sentido de un vacío concreto. Comprenderás lo que quiero decirte si digo “el agujero negro que no está vacío”, una terrible energía de ausencia. En otras palabras: lo que no está. Si me oyes algún día hablar del cuarto tema, ahora ya sabrás de qué estoy intentando hablar.

- ¿Conoce a muchos editores que no leen?


- Antes era casi impensable, ahora es más frecuente. Ahora, por desgracia, hay muchos editores que no leen.

- ¿Piensa realmente que los editores a lo que les gusta la literatura se ponen al borde de la ruina económica, como le sucede a su protagonista?


- El gran editor Carlos Barral, sin ir más lejos, se arruinó.

- En su novela retrata el miedo: el miedo a morir, el miedo al rechazo, el miedo a la soledad, el miedo a perder la pareja. ¿Es el miedo uno de los grandes motores de la humanidad?


- Se refleja angustia, miedo no creo que tanto. Pero es que si alguien desconoce la angustia es que ha quedado atrapado por esa realidad de hoy que ha devenido trivial, irrelevante, frívola. Es una realidad de hábitos tontos, banal. Puede que la vida no tenga sentido o tenga muchos sentidos diferentes, pero lo que es impresionante es que el hombre occidental de ahora vive ajeno al sentido.

- Definición de novelistas que aparece en “Dublinesca”: “resentidos, celosos hasta la enfermedad, siempre sin dinero y finalmente unos grandes desagradecidos, tanto si son pobres como pobrísimos”. ¿Podrían ser aún peores?

- Algunos editores ven en los escritores una mosca pesada, un zumbido que les persigue. El personaje de mi editor no sería realmente un editor si no tuviera algún problema con los escritores.

- El protagonista de su novela va a Dublín, en compañía de unos amigos, a oficiar las exequias de la era Gutenberg. ¿Cree que Google acabará con la imprenta y los libros de papel?

- Las exequias son una parodia de un funeral y son pura alegría. Lo apocalíptico está en todas las civilizaciones y Riba, mi personaje, entiende que el fin del mundo sólo puede ser ya tratado de forma paródica. Su funeral por la era Gutenberg es una fiesta. Después de todo, no hay entre la imprenta y lo digital un corte radical como nos quieren hacer ver, sino una continuidad.

Autobiografía literaria


La “autobiografía literaria” que Enrique Vila-Matas ha colgado en su página web ( www.enriquevilamatas.com) la ha encabezado con esta cita de Vladimir Nabokov: “Pero la mejor parte de la biografía de un escritor no es la crónica de sus aventuras, sino la historia de su estilo”.
Su estilo directo y sencillo -deja a un lado cultimos y términos barrocos para emplear frases llenas de claridad, pero en cuyo interior albergan profundas reflexiones sobre la vida que a veces pueden dejar sin aliento- y su perseverancia en mantenerlo contra el viento de lo convencional y la marea de las modas literarias, le han valido los premios literarios más prestigiosos y le han convertido en la principal referencia española para la nueva narrativa hispanoamericana.

Obra


*Mujer en el espejo contemplando el paisaje (1973)
*La asesina ilustrada (1977)
*Al sur de los párpados (1980)
*Nunca voy al cine (1982)
*Impostura (1984)
*Historia abreviada de la literatura portátil (1985)
*Una casa para siempre (1988)
*Suicidios ejemplares (1991)
*El viajero más lento (1992)
*Hijos sin hijos (1993)
*Recuerdos inventados (1994)
*Lejos de Veracruz (1995)
*El traje de los domingos (1995)
*Para acabar con los números redondos (1997)
*Extraña forma de vida (1997)
*El viaje vertical (1999)
*Desde la ciudad nerviosa (2000)
*Bartleby y compañía (2000)
*El mal de Montano (2002)
*Extrañas notas de laboratorio (2003)
*Aunque no entendamos nada (2003)
*París no se acaba nunca (2003)
*El viento ligero en Parma (2004)
*Doctor Pasavento (2005)
*Exploradores del abismo (2007)
*Y Pasavento ya no estaba (2008)
*Dietario voluble (2008)
*Ella era Hemingway/No soy Auster (2008)
*De la impostura en literatura (2008)
*Dublinesca (2010)

“Ahora, por desgracia, hay muchos editores que no leen”
Enrique Vila-Matas, escritor.

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