Viernes, 07 de Noviembre 2025
Cultura | El dramaturgo y poeta fue el creador del drama moderno

Decenas de adaptaciones y piezas clásicas y contemporáneas serán escenificadas

Piezas clásicas y contemporáneas de destacados dramaturgos, serán escenificadas en el Festival Iberoamericano de Teatro de Bogotá

Por: NTX

MÉXICO.- Decenas de adaptaciones de piezas clásicas y contemporáneas de destacados dramaturgos, entre ellos Henrik Ibsen, nacido el 20 de marzo de 1828, serán escenificadas a partir de hoy en el Festival Iberoamericano de Teatro de Bogotá.  

El dramaturgo y poeta fue el creador del drama moderno, gracias a sus obras realistas que abordan problemas psicológicos y sociales, autor de la divertida sátira "Peer Gynt" y de la gran pieza "Casa de Muñecas".  

Nació en el puerto noruego de Skieny en medio de una crisis familiar, en la que su padre, un próspero comerciante, perdió su fortuna poco después de su nacimiento, lo que hizo que el joven creciera como un marginado social y descuidara sus estudios.  

Tras laborar cinco años en una farmacia en Grimstad y con intención de hacer carrera en la medicina, estudió un año en la Universidad de Cristianía, etapa en la que ya había publicado su primera comedia: "Catilina" (1850), y se hallaba comprometido en la redacción de otra: "El túmulo del héroe" (1854).  

Fue nombrado asistente de la dirección y "poeta doméstico" en el recién establecido Norse Theater de Bergen, donde conoció a Susanna Thorensen, la hija de un clérigo, con la que contrajo matrimonio en 1858.  

La dirección artística de dicho recinto en la provincia de Cristianía le dejó una singular perspicacia en diversos temas teatrales, influencia que se reflejó en "La señora Inger de Ostraat", drama sombrío de intriga escrito en prosa y que a decir de la crítica es una de sus comedias mejor recordadas.  

Al perder su cargo en Cristianía, le siguieron meses de una desesperanzada y degradante indigencia, de la que fue rescatado por una suscripción pública que pronto se convirtió en una pensión anual del gobierno.  

Durante 1858 y hasta 1873 fue considerado el heredero de los grandes dramaturgos poetas, un "bardo conservador" de Noruega, en oposición a su colega, el radical Björnstíerne Björson, época en la que escribiría algunas de sus más relevantes obras, entre ellas "Brand" (1866) y "Peer Gynt" (1867).  

Se trata de largos poemas dramáticos que si bien no estaban en un principio destinados al teatro, demostraron en él, su gran impacto.  

"Peer Grynt", una fantástica y divertida sátira, contrasta enormemente con "Brand", que habla de la catastrófica misión de un incomprendido apóstol religioso.  

En la misma tesitura creó el grandioso drama histórico "César y Galileo" (1873), que a pesar del alta estima que le reservó su autor, no la tuvo tanto en el teatro.  

A esos años pertenece también "Los guerreros de Helgeland" (1858), en la que demostró su dominio de la famosa "técnica analítica" o la reconstrucción del pasado, real y psicológico, en el curso de una acción progresiva que explica al mismo tiempo que condiciona.  

Cultivó el terreno de la comedia con obras como "La comedia del amor" (1862), una especie de opereta adulterada, y "La liga de la juventud" (1869), animada trama de intriga en un ambiente político contemporáneo.  

En su periodo como escritor realista no escribiría virtualmente más que comedias en prosa sobre las gentes corrientes de su propio tiempo, siendo una ruptura con el romanticismo que haría bajo la influencia del eminente crítico danés Georg Brandes.  

Así, Ibsen produjo unas cuantas obras que serían una contribución al debate ético-social de aquellos días: "Los pilares de la sociedad" (1877), referida a los fraudes comerciales; "Casa de muñecas" (1879), sobre la sumisión de la mujer y sus derechos y "Espectros" (1881) sobre la moralidad sexual, entre otras.  

Según la crítica, se trata de obras impecablemente construidas, habitadas por protagonistas estudiados a profundidad, y que daban a los actores y actrices ocasión de un excepcional lucimiento.  

Respiraban estos dramas un formidable e inusitado doctrinarismo  radical.  

Con "El pato salvaje" (1884) y "La casa de Rosmer" (1886), quizá dos de sus mejores dramas, en las cuales descubrió las relaciones personales de sus protagonistas, reveló su pasado, sus inhibiciones mutuas y los proveyó de una extraordinaria complejidad en una atmósfera de misterio.  

Este mismo modelo continuó en sus últimos dramas: "La dama del mar" (1888), "El constructor Solness" (1892), "El pequeño Eyolf", (1894), "John Gabriel Borkman" (1896) y "Cuando despertemos de entre los muertos" (1899).  

Henrik Ibsen regresó a Cristianía en 1891, época en la que ya se había ganado el respeto de la sociedad, sólo para morir el 23 de mayo de 1906. 

Temas

Recibe las últimas noticias en tu e-mail

Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día

Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones