Jueves, 06 de Noviembre 2025
Cultura | Exposición en el Museo Raúl Anguiano

Coco Álvarez abre su archivo creativo

El artista presentará una selección de sus obras recientes, que se centra en la fotografía

Por: EL INFORMADOR

GUADALAJARA, JALISCO (17/MAY/2010).-El estudio de Coco Álvarez refleja su personalidad. La luz y el espacio lo invaden todo, mientras el artista observa una serie de fotografías, las mide, toca su textura y hace algunos apuntes mentales antes de comenzar la charla con este diario.

Las últimas semanas han estado dominadas por un frenesí creativo para Coco Álvarez, quien el próximo 26 de mayo exhibirá, en el Museo de Arte Raúl Anguiano (Mura), una selección de sus obras más recientes, bajo el título Admit one.
“Fotografía, objeto e instalación” es lo que dice la invitación a la muestra, pero para el artista es difícil ponerle una etiqueta a su obra.

Y es que cada una de las piezas del creativo se encuentran impregnadas con la fuerza de diversas emociones. Momentos congelados para siempre por una fotografía, montajes que a simple vista parecerían imposibles o la brillante luz color neón serán los elementos que visitarán el Mura.

Aunque, para llegar a este punto, el también músico Coco Álvarez ha tenido que hacer un profundo viaje interno, abrir “su bodega creativa” y seleccionar lo que a su juicio es lo más representativo de su obra.

— ¿Cómo se da la transición de la música a la fotografía y la plástica?

— Primero tuve que frenar mi proceso creativo anterior (la música). Entré en una especie de limbo, un momento donde tuve la oportunidad de desconectarme y entrar en contacto con mi interior. Es entonces cuando comienzo a acumular muchas cosas en el almacén creativo.

— ¿Cómo encuentra Coco Álvarez este “almacén creativo”?

— Al verlo quedé sorprendido. Comencé a explorarlo y me topé con la fotografía, algo que siempre había querido presentar en una exposición, así que me puse a rescatar muchas imágenes. Quiero aclarar que yo no soy quien toma las fotos, sino que las fotos me toman a mí (risas). Me interesan los instantes y tenerlos capturados. Es algo que me apasiona.

Después de la fotografía me puse a rescatar imágenes intervenidas por mí, a experimentar con la tecnología a través de Photoshop. Jugué mucho con eso. También en esa bodega interna experimenté con los objetos, con actitudes imposibles, con las luces de color neón. En mi bodega había muchas cosas de mí que ya había olvidado que existían.

— ¿Qué tan profunda fue esa exploración creativa?

— Creo que no llegué al fondo y espero no hacerlo jamás. Siento que eso es un final creativo y prefiero seguirle metiendo más cosas, escarbando en su profundidad

— ¿Qué tan fácil o complicada ha sido la selección de obras?

— Un poco difícil. La persona que me está haciendo la curaduría es alguien a quien estimo mucho, el maestro Carlos Ashida. Él me dijo que si ya tenía la lista de las obras que se van a montar, pero le confesé que no lo sabría hasta el día de la inauguración. ¡No calculé que la bodega fuera tan profunda (risas)!

— Usted usó el Photoshop como herramienta, pero algunos artistas consideran que echar mano de la tecnología altera la esencia de la obra, ¿qué opinión le merece?


— Es algo curioso, muchos amigos me dicen eso, que hay que respetar las raíces, que hay que permanecer en las bases. Me parece lo mismo que decir que sólo me gustan The Beatles y The Rolling Stones, y desechar por lo tanto la música nueva.

Creo que cuando pierdes la capacidad de asombro y adaptación es imposible crear. Al principio, yo sí tenía ese freno a usar la computadora, pero después entendí que en lugar de traicionar, enriqueces la obra. No se pueden frenar ciertas cosas, ni detener su flujo. Me gusta vivir con lo que va aconteciendo, me mantiene fresco.

— ¿Es fácil domar a la “bestia artística” que se tiene en el interior?

— ¡No! Me caí, me raspé. Pero cuando estás sobre ella, galopando, con el aire golpeando en tu rostro y recordar que esa creatividad nació hace años como una simple bola de plastilina es maravilloso e invaluable. Mucha gente dice que hacer arte es divertido, y sí, pero también tiene una gran carga de angustia. Pero no cambiaría esto por nada. Nada es más placentero que mi trabajo.

EL INFORMADOR / FRANCISCO GONZÁLEZ RODRÍGUEZ

“Tenía ese freno a usar la computadora, pero después entendí que en lugar de traicionar, enriqueces la obra”
Coco Álvarez, artista

Inauguración Admit one / Miércoles 26 de mayo, 20:30 horas / Mura (Mariano Otero 375) / Entrada libre

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