Viernes, 24 de Enero 2020
Cultura | Mercado San Juan de Dios

Cinco décadas de tradición e identidad

Uno de los símbolos patrimoniales de la ciudad celebra 50 años de vida con la publicación de un libro

Por: EL INFORMADOR

GUADALAJARA, JALISCO.- Más que un libro, San Juan de Dios, 50 años, historia y tradición es el encuentro con un espacio que se ha convertido en el transcurso del tiempo en un personaje más de la ciudad, cuyo reflejo ha traspasado incluso las fronteras nacionales, al ser en Guadalajara uno de los rincones de paso obligado de los turistas.

De ahí que los locatarios se sientan tan orgullosos de esta casa que lejos de ser un simple mercado, es Patrimonio Artístico de la Nación.

Y por eso, para celebrar ahora su cumpleaños, José Emilio González Padilla y Óscar David González Padilla se dieron a la tarea de recoger la historia de este mercado desde sus orígenes, incluso desde antes de que el arquitecto Alejandro Zonh diera forma a tan monumental obra.

"El libro es resultado de un minucioso estudio", dijo ayer durante la presentación del ejemplar José Emilio González Padilla, líder de locatarios. "Su importancia (del mercado) ha trascendido en otras latitudes, quizá por la maestría de la construcción o por ser un importante refugio de las tradiciones, icono que identifica a Guadalajara".

Fue la Capilla Tolsá del Instituto Cultural Cabañas, a un costado del Mercado Libertad (mejor conocido como San Juan de Dios), donde se llevó a cabo la presentación del volumen, contando con la presencia de Fernando Guzmán Pérez Peláez, en representación de Emilio González Márquez, gobernador del Estado; Alfonso Petersen Farah, alcalde tapatío; Efraín Franco, investigador de la Universidad de Guadalajara; Gina Zohn Muldoon y Gracia Ceballos, hija y viuda de Alejandro Zohn, respectivamente, entre otros.

Y como la historia no pasa en vano, hubo que recordar cómo fue que el Mercado San Juan de Dios, edificado entre 1956 y 1958, logró convertirse en Patrimonio Artístico de la Nación cuando corría el año 2001 y tras una serie de estudios en torno a la estructura del edificio se pensó que habría que derrumbarlo.

La lucha inició entonces desde dentro y fuera del mercado para lograr su conservación, hasta que los locatarios se dieron a la tarea de procurar ante el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) la declaratoria que lo salvara en 2004, cuando finalmente ya se le pudo reconocer como un inmueble patrimonial, lo que evitó su demolición.

Petersen Farah se refirió al mercado como "un orgullo tapatío que sigue estando vivo" y reconoció en él la propuesta arquitectónica que en su tiempo fue relevante y actual, "incluso ahora".

Como parte de la ceremonia de presentación del libro bilingüe, Franco recitó una poesía dedicada al Mercado San Juan de Dios, se canceló el sello postal conmemorativo del acto y se hizo entrega de una serie de monedas para reconocer a Gina Zohn y Gracia Ceballos por "preservar el legado arquitectónico de Alejandro Zohn", a Raymundo Flores Gómez por "proponer la declaratoria de Patrimonio Artístico de la Nación", a Francisco Javier Hidalgo y Costilla por "defender el mercado" y a Ana María Padilla, locataria del mercado, por "inculcar en sus hijos (José Emilio y Óscar David) el amor por el mercado".

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