Principalmente, una conexión a Internet lenta o inestable suele atribuirse a fallas con el proveedor del servicio. Sin embargo, en la mayoría de los casos, el verdadero responsable es la ubicación física del módem del WiFi.Colocar este dispositivo en el punto equivocado debilita la señal inalámbrica y reduce su cobertura. Y de entre todos los rincones de tu hogar para situarlo, el peor podría ser la cocina y aquí te explicamos por qué.Ubicar el módem en la cocina o junto a ciertos aparatos electrónicos puede generar problemas de interferencia.Según explica la empresa de telecomunicaciones Home Telecom, la mayoría de los routers funcionan con una frecuencia de 2.4 GHz, lo suficiente para cubrir áreas amplias y atravesar paredes.No obstante, también coincide con la frecuencia que utilizan ciertos electrodomésticos.El principal aparato con el que se generan interferencias es el microondas. Al operar con una banda de 2.4 GHz, su emisión electromagnética interrumpe o ralentiza de manera directa la conexión a Internet.Y si a eso le sumamos el impacto de los refrigeradores y lavavajillas, la señal termina por ser más deficiente.Siguiendo con la explicación de Home Telecom, las grandes estructuras metálicas ubicadas en la cocina, como la del refrigerador, actúan como un obstáculo donde las ondas de WiFi rebotan, bloqueando su propagación.Otro motivo para no ubicar el módem en la cocina son las funciones inteligentes y de conectividad en los electrodomésticos modernos, que terminan por seguir saturando el ancho de banda disponible.Para asegurar que la señal llegue de manera eficiente, reubica tu módem si lo tienes en la cocina. El Centro de Ayuda de Claro Colombia sugiere una posición céntrica dentro de la vivienda y que tenga una altura considerada.Como criterios, toma en cuenta los siguientes:Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp.AS