Mayo comienza a perfilarse como uno de los meses más atractivos para los amantes de la astronomía, ya que el cielo nocturno estará marcado por una intensa actividad de fenómenos visibles en gran parte de México.Las condiciones serán especialmente favorables para observar distintos eventos sin necesidad de equipo especializado, lo que lo convierte en una oportunidad ideal tanto para expertos como para quienes apenas se inician en la observación del firmamento.Entre fases lunares, lluvias de estrellas y alineaciones planetarias, este mes destacará por una combinación poco común de eventos que coinciden en un mismo periodo. La configuración de los planetas y los ciclos de la Luna permitirán una visibilidad privilegiada de fenómenos que, en muchos casos, solo pueden apreciarse una vez al año o en condiciones muy específicas.Por ello, los observadores deberán estar atentos a las fechas clave y preparar sus equipos —o simplemente dirigir la mirada al cielo— para no perderse uno de los periodos más activos y fascinantes del calendario astronómico.El ciclo comienza con una Luna de Flores que alcanza su punto máximo el 1 de mayo. Según los registros de EarthSky, este nombre responde a la tradición de los pueblos algonquinos para marcar la explosión de la flora primaveral. En esta ocasión, el evento se clasifica como una Microluna, lo que significa que el satélite se encuentra en su punto más alejado de la Tierra (apogeo), viéndose ligeramente más pequeña y ubicada en la constelación de Libra.A la par de este inicio lunar, la atención se desplaza hacia las Eta Acuáridas. De acuerdo con la International Meteor Organization (IMO), el pico de esta lluvia de estrellas ocurre entre el 5 y 6 de mayo. Este fenómeno es el resultado del rastro de partículas dejado por el cometa 1P/Halley. Según la institución especializada, la tasa de meteoros es más alta para observadores en los trópicos y el hemisferio sur, donde el radiante en la constelación de Acuario se eleva más en el firmamento antes del amanecer.El calendario astronómico de mayo finaliza de manera excepcional el 31 de mayo con una segunda Luna llena, denominada popularmente como Luna Azul.De acuerdo con las definiciones de la Royal Astronomical Society, este término es estrictamente calendárico y no implica un cambio en la coloración del astro. Esta segunda luna llena ocurrirá en la constelación de Escorpio y tendrá la particularidad de verse muy cerca de la estrella gigante roja Antares.Esta Luna Azul del 31 de mayo también será una Microluna (la más pequeña de todo el año 2026), debido a su posición orbital. A pesar de su tamaño aparente reducido, la visibilidad de Antares a su lado permitirá un contraste visual de gran belleza para los observadores.Según indica la plataforma Star Walk, la coincidencia de dos microlunas en un solo mes y el cielo oscuro de mediados de mayo ofrecen una oportunidad única para comparar las variaciones en el brillo y tamaño del satélite natural a lo largo de un ciclo completo.* * * Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp * * * XP