Domingo, 06 de Septiembre 2026
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Nayarit, donde el Pacífico es apenas el comienzo

El estado conserva sus playas como gran atractivo, pero hoy hay más razones para recorrerlo: naturaleza, cultura y hospitalidad 

El Informador

Hay destinos que uno visita por sus playas y otros que terminan sorprendiendo por todo lo que ocurre lejos de la arena. Nayarit pertenece cada vez más a la segunda categoría.

El Pacífico sigue siendo el gran protagonista, pero alrededor de él se ha ido construyendo un destino mucho más diverso: hoteles donde la selva prácticamente entra a la habitación, pueblos para recorrer sin prisa, surf, naturaleza, bienestar y, cada vez con mayor fuerza, una escena gastronómica que merece ser parte del itinerario.

La señal de que algo está cambiando llegó también desde fuera. En 2026, Riviera Nayarit apareció en la selección de Condé Nast Traveler entre los mejores lugares para visitar en Norteamérica y el Caribe. Más allá del reconocimiento, el interés tiene que ver con una transformación que se percibe al recorrer el Estado: hay más formas de llegar, más lugares donde quedarse y más razones para no limitar el viaje a un fin de semana frente al mar.

Un viaje que empieza antes de llegar a la playa

Para llegar de Guadalajara a Nayarit (tomando como punto de referencia Tepic, su capital), existen opciones muy cómodas en automóvil y autobús debido a la cercanía y la conectividad vial entre ambos Estados.

Además, la nueva autopista Tepic-Compostela, inaugurada en noviembre de 2025, incorporó 26 kilómetros a la red de carretera y redujo a la mitad el tiempo de traslado entre Tepic y Compostela.

Para quien viaja, la diferencia no está solamente en los minutos ahorrados. La carretera facilita imaginar un Nayarit de ruta: comenzar en Tepic, avanzar hacia los pueblos y continuar hasta la costa sin convertir cada traslado en una pequeña expedición.

Por aire, el Aeropuerto Internacional Tepic-Riviera Nayarit cuenta actualmente con conexiones hacia Ciudad de México, AIFA y Tijuana, además de vuelos internacionales a Calgary, Houston y Los Ángeles. Entre enero y abril de 2026 registró 2 mil 395 vuelos, 21.3 por ciento más que en el mismo periodo del año anterior.

La consecuencia para el viajero es sencilla: llegar resulta más fácil y, con ello, también lo es pensar en Nayarit como un destino para recorrer y no solamente como el lugar donde pasar unos días frente al océano.

Surf. Una de las actividades acuáticas más populares y emocionantes en las costas del Pacífico mexicano. ESPECIAL

Un destino para cambiar de plan

Parte del encanto actual de Nayarit está justamente en no tener que elegir un solo tipo de viaje.

Se puede comenzar el día en el mar y terminarlo en una cena de autor. Dormir en un hotel de lujo y al día siguiente recorrer un pueblo. Hacer surf por la mañana, visitar un mercado por la tarde y sentarse frente al Pacífico a ver caer el sol.

También se puede hacer lo contrario: olvidarse por completo del itinerario.

Porque si algo ha cambiado en Nayarit es la posibilidad de construir el viaje a la medida. Hay destinos para quien busca aventura, para quien quiere descansar, para familias, parejas, surfistas, viajeros gastronómicos y para quienes entienden el lujo como privacidad, buena comida y naturaleza.

Los números reflejan parte de ese interés. En enero de 2026, el destino registró una ocupación hotelera de 82.9%, colocándose entre los puntos de playa con mayores niveles de ocupación del país durante ese periodo.

Pero quizá la mejor manera de entender el momento que vive Nayarit no está en las cifras.

Está en la posibilidad de llegar con una idea muy concreta de lo que se quiere hacer y terminar haciendo algo completamente distinto.

Porque sí: el Pacífico sigue ahí, espectacular como siempre.

La diferencia es que ahora hay muchas más cosas que hacer antes de volver a casa. Y, entre ellas, comer se está convirtiendo en una de las mejores.

Vista aérea de Siari, a Ritz-Carlton Reserve, un exclusivo resort de lujo ubicado entre la selva y el océano en la Costa Esmeralda de Riviera Nayarit. ESPECIAL

Entre selva, diseño y el Pacífico

Riviera Nayarit ha sumado propiedades que entienden el lujo de una manera cada vez más ligada al paisaje. En lugar de competir con la selva y el océano, los nuevos hoteles buscan incorporarlos a la experiencia.

Rosewood Mandarina, por ejemplo, fue incluido por Condé Nast Traveler en su Hot List 2026 de nuevos hoteles, gracias a una propuesta que apuesta por la convivencia entre arquitectura, naturaleza y Pacífico.

A esta oferta se suma Siari Riviera Nayarit, a Ritz-Carlton Reserve, concebido alrededor de experiencias de hospedaje, gastronomía, bienestar y contacto con el entorno.

Pero el lujo es apenas una de las caras del destino.

Está Sayulita, con su mezcla de surf, restaurantes y espíritu relajado; San Pancho, de ritmo más pausado y una marcada vocación cultural; Punta Mita, donde la sofisticación se encuentra frente al océano; y lugares como Lo de Marcos y Rincón de Guayabitos, para quienes prefieren una experiencia costera más tranquila. Y después están los pueblos.

Nayarit cuenta con nueve Pueblos Mágicos: Jala, Sayulita, Mexcaltitán, Compostela, San Blas, Ixtlán del Río, Ahuacatlán, Amatlán de Cañas y Puerto Balleto, en las Islas Marías. Juntos dibujan una ruta que permite cambiar la hamaca por una plaza, la tabla de surf por una caminata entre montañas y el resort por una fonda, un mercado o una mesa local.

El plato presenta un callo de hacha fresco con un toque cítrico, acompañado de una pinza de marisco. ESPECIAL

Comer también es viajar

Uno de los grandes atractivos que tiene Nayarit para el viajero contemporáneo es la gastronomía.

El Estado no necesita inventarse una identidad culinaria. Ya la tiene en sus productos, en las cocinas de sus pueblos, en los pescados y mariscos del Pacífico y en una despensa que cambia conforme se avanza de la costa hacia las montañas.

La diferencia está en que esa riqueza comienza a ocupar un lugar más visible dentro de la experiencia turística.

Hoy una escapada puede organizarse alrededor de una buena comida, una cena frente al mar, una visita a productores, una experiencia de cocina o una ruta para descubrir ingredientes locales. Comer deja de ser la pausa entre una actividad y otra para convertirse en una razón más para viajar.

Francisco “Paco” Ruano. El chef estará presente en el evento culinario Vallarta Nayarit Gastronómica. ESPECIAL

Una mesa sin fronteras

Si para conocer un destino hay que probarlo, Vallarta Nayarit Gastronómica es una buena excusa para hacerlo con apetito. Del 4 al 7 de octubre, la región recibirá la edición 18 del encuentro, que reunirá a más de 80 figuras de la gastronomía de México, España, Estados Unidos, Brasil, República Dominicana y Chile.

Durante cuatro días, los protagonistas serán los sabores, las técnicas y las historias que suceden alrededor de una mesa. El programa incluye showcookings, talleres gourmet, catas premium y conferencias, además de encuentros con chefs y mixólogos.

La sede principal será el Sheraton Buganvilias Resort & Convention Center, aunque la experiencia se extenderá a Puerto Vallarta, San Sebastián del Oeste, Riviera Nayarit y Bucerías. Esa distribución permite que el encuentro trascienda el formato tradicional de congreso gastronómico y se convierta también en una invitación a recorrer la región.

Una mesa que cruza fronteras

Entre los atractivos de esta edición destaca la participación de chefs mexicanos reconocidos por la Guía Michelin, junto con cocineros y especialistas internacionales que aportarán distintas miradas a la gastronomía contemporánea.

Jalisco tendrá presencia con Francisco Ruano, Xrysw Ruelas y Óscar Segundo, además de productos que forman parte de su identidad culinaria, como el chile de Yahualica, la raicilla y el tequila.

El resultado es una mesa en la que conviven ingredientes locales, técnicas contemporáneas y propuestas provenientes de distintos rincones del mundo. Para el viajero, la oportunidad está tanto en descubrir nuevos sabores como en conocer a quienes están detrás de ellos.

La edición anterior dejó una pista sobre el poder de la gastronomía para mover viajeros: más de 14 mil personas asistieron al encuentro y se generaron alrededor de 5 mil 500 cuartos-noche. Más de 85% de los asistentes llegó desde otras regiones.

Comer también es recorrer

Una de las particularidades del encuentro es que la experiencia no termina al salir del restaurante. Las actividades se distribuyen por distintos escenarios de la región, permitiendo combinar una agenda gastronómica con playas, pueblos, paisajes y propuestas de hospedaje.

Así, una cata puede ser el pretexto para descubrir San Sebastián del Oeste; una cena, el cierre perfecto después de un día frente al Pacífico; o un showcooking, el punto de partida para conocer nuevos ingredientes y productos locales.

En ese sentido, Vallarta Nayarit Gastronómica funciona como algo más que una cita para profesionales de la cocina. Es una puerta de entrada a una región que cada vez tiene más argumentos para ser recorrida a través del paladar.

Porque algunas veces el mejor itinerario no se traza sobre un mapa, sino sobre un menú.