Con nueve billones de pesos bajo administración, las Afores tienen margen para aumentar su participación en el financiamiento de infraestructura en México y complementar los recursos públicos destinados a los proyectos estratégicos, afirmó Guillermo Zamarripa, presidente de la Asociación Mexicana de Afores (Amafore).Explicó que las características de la infraestructura, particularmente sus largos plazos de maduración y la posibilidad de generar flujos previsibles, son compatibles con el horizonte de inversión de los recursos pensionarios.De acuerdo con información de la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar), las Afores mantienen más de 662 mil millones de pesos invertidos en instrumentos estructurados, equivalentes al 7.64% de los activos que administran.Sin embargo, este monto no está destinado exclusivamente a infraestructura. La inversión específicamente en este sector asciende a más de 267 mil millones de pesos, equivalente al 3.1% de los activos totales.Estos instrumentos estructurados pueden canalizar recursos hacia proyectos de energía, telecomunicaciones, vivienda, carreteras, parques industriales y otros sectores productivos.Zamarripa señaló que no existe una prohibición para que las Afores participen en proyectos de infraestructura, siempre que éstos cumplan con los criterios de rentabilidad, seguridad y administración de riesgos establecidos en el régimen de inversión.Aclaró que los recursos pensionarios no pueden utilizarse para financiar proyectos a fondo perdido. “Deben ser proyectos bien estructurados, que sean sobre activos que producen flujos o que van a producir flujos… y que los riesgos estén acotados”.Consideró que la inversión privada debe complementar el gasto público para hacer viables obras de mayor escala, “en sectores estratégicos como energía, carreteras y agua”.Para ello, sostuvo, también se requiere un marco regulatorio adecuado y contratos que otorguen certidumbre jurídica y financiera a las inversiones mixtas.Añadió que cada proyecto deberá analizarse de manera individual, considerando su estructura financiera, nivel de riesgo y capacidad para generar rendimientos antes de determinar si resulta atractivo para los fondos pensionarios.El potencial de estos recursos cobra relevancia ante las necesidades de inversión que enfrenta el país en infraestructura. Por eso el marco regulatorio amplió las posibilidades de inversión. En octubre de 2024, la Consar actualizó el régimen de inversión y elevó hasta 30% de los activos el límite para invertir en instrumentos estructurados, sujeto a las condiciones y límites aplicables en cada administradora. La modificación buscó fomentar una mayor participación en proyectos nacionales de energía e infraestructura. Y por otra parte, incrementar los fondos de los trabajadores.La experiencia internacional muestra que las inversiones en activos privados, infraestructura y bienes raíces pueden generar rendimientos atractivos. Canadá y Australia destacan como pioneros en inversión de estos fondos en infraestructura y mantienen altas asignaciones.Por ello, una mayor participación de las Afores en infraestructura no debe medirse únicamente por el monto de los recursos que puedan colocar, sino por la calidad y viabilidad financiera de los proyectos. Y la transparencia.GUÍA¿Qué tiene que ver el dinero de las Afores con las obras públicas?El ahorro para el retiro es capital de largo plazo: los trabajadores realizan aportaciones durante décadas y las Afores los invierten para generar rendimientos.La infraestructura también requiere financiamiento a largo plazo. Carreteras, plantas eléctricas, sistemas de agua, hospitales, puertos, aeropuertos y redes de telecomunicaciones demandan grandes inversiones y pueden tardar años en recuperar el capital.Esa coincidencia convierte a los fondos de pensiones en potenciales inversionistas naturales en infraestructura.¿Por qué hacerlo?1. Para obtener rendimientosLas Afores no invierten en una obra únicamente porque sea pública. Debe existir una expectativa razonable de rendimiento y mecanismos para recuperar el capital.2. Para diversificar el ahorroLa infraestructura puede formar parte de una estrategia para distribuir los recursos entre distintos activos y reducir la dependencia de instrumentos financieros tradicionales.3. Para financiar proyectos de largo plazoEl horizonte de las cuentas de retiro permite participar en inversiones capaces de generar ingresos durante muchos años.4. Para complementar el gasto públicoAnte recursos presupuestales limitados, el capital privado e institucional puede complementar la inversión pública mediante asociaciones público-privadas y otros esquemas.¿Las Afores financian directamente una carretera o una presa?No necesariamente. Los recursos pueden canalizarse mediante instrumentos financieros destinados a proyectos o empresas de infraestructura, como instrumentos estructurados, CKD, CERPIs y Fibras.La Consar señala que los instrumentos estructurados permiten canalizar ahorro pensionario hacia inversiones productivas de largo plazo bajo reglas específicas. Desde 2024, las Afores pueden invertir hasta 30% de sus activos en instrumentos estructurados, conforme a los límites regulatorios.¿En qué países ocurre?No es exclusivo de México. Canadá y Australia fueron pioneros desde la década de 1990 y se encuentran entre los países con mayor inversión pensionaria en infraestructura.En Canadá, el CPPIB mantiene en 2026 una exposición cercana a 80 mil millones de dólares en infraestructura y energía. También existen experiencias en Europa y otros mercados desarrollados, aunque su participación depende de las reglas de inversión, el tamaño de los fondos y la capacidad de supervisión.Para proteger el ahorro de los trabajadores, las inversiones en infraestructura deberían cumplir al menos con cinco condiciones:TELÓN DE FONDOLa estrategia de infraestructura del Plan México busca detonar inversiones por 5.6 billones de pesos hacia 2030 para fortalecer los polos de desarrollo, ampliar la capacidad logística y equilibrar el crecimiento regional, afirmó María del Carmen Bonilla, subsecretaria de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).Explicó que la conectividad, energía y agua son fundamentales para acompañar la expansión industrial y atender tanto las zonas de alta actividad económica como las regiones con potencial de crecimiento.“Eso nos va a permitir fortalecer los polos de desarrollo, ampliar la parte logística, desarrollar nuevos parques industriales y por eso la inversión tan importante en conectividad, energía y agua”.La funcionaria sostuvo que estas acciones buscarán elevar la competitividad nacional, ampliar el acceso a salud y vivienda, incrementar las energías renovables, reducir la dependencia del gas natural exterior y fortalecer la producción de alimentos.“Tener esta infraestructura dentro de los objetivos del plan es posicionar a México dentro de las 10 economías más grandes del mundo y elevar el peso del contenido mexicano, que es algo que tenemos que seguir impulsando hacia adelante”.“Esta infraestructura va a permitir detonar más inversión, reducir costos logísticos, fortalecer el mercado interno y capitalizar las oportunidades que se tienen”.Ante la insuficiencia de los recursos públicos para cubrir todas las necesidades, Bonilla consideró indispensable recurrir a esquemas mixtos e inversión privada. Con ello se pretende complementar los fondos gubernamentales y dirigir capital hacia sectores clave.“Lo que queremos es que se genere un círculo virtuoso: las inversiones, más los polos de desarrollo y toda la infraestructura permitan generar más crecimiento, incrementar la productividad y más empleo”, finalizó.