Tras una histórica votación en la Cámara de Diputados, México se encamina hacia una reducción de la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales. Sin embargo, esta transición no será inmediata, sino que se implementará de manera gradual y escalonada con el objetivo de que las empresas adapten sus procesos productivos sin afectar la economía. De acuerdo con el dictamen aprobado, el año 2026 será un periodo de adecuación, por lo que se mantendrán las 48 horas obligatorias mientras los centros de trabajo organizan sus plantillas y esquemas de productividad. Sin embargo, el verdadero cambio logrará verse a partir del 1 de enero de 2027, cuando se comenzará con la reducción efectiva a partir del siguiente esquema: Al tratarse de una reforma al Artículo 123 de la Constitución, todavía quedan pasos legislativos pendientes. Tras el aval del Senado y la Cámara de Diputados, la minuta ha sido enviada a los Congresos Estatales.Con el paso anteriormente mencionado se busca su promulgación definitiva, para esta se requiere el voto a favor de al menos 17 legislaturas locales. Una vez obtenida esta ratificación, el Ejecutivo Federal deberá publicarla en el Diario Oficial de la Federación (DOF). Uno de los puntos fundamentales de la reforma es que la reducción de horas no podrá implicar una disminución del salario ni de las prestaciones actuales de los trabajadores. Además, se establecen límites estrictos para el tiempo extraordinario:Con estos cambios, se busca reducir el agotamiento laboral y mejorar el balance entre la vida personal y el trabajo, beneficiando potencialmente a millones de empleados en todo el país. CT