El incremento al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), vigente desde el 1 de enero, dejó de ser una cifra técnica para convertirse en una preocupación que golpea al bolsillo de los consumidores. En Guadalajara, como en el resto del país, el encarecimiento de refrescos y cigarros ya se refleja en mostradores y tienditas, y se ha convertido en uno de los factores que empujan el reciente repunte inflacionario.De acuerdo con el Inegi, durante la primera quincena de enero la inflación anual se ubicó en 3.77%, por encima del nivel observado en el mismo periodo del año anterior. Entre los productos que más incidieron en este aumento destacan el limón, los cigarros y los refrescos, donde el incremento en los insumos ya se trasladó al consumidor final.En las tiendas de abarrotes, los ajustes de precio fueron inmediatos. Fernanda Pérez, empleada de un negocio de barrio, cuenta que el inicio del año trajo consigo una cascada de cambios. “El refresco subió dos pesos por litro: la Coca de medio litro estaba en 14 pesos y ahora cuesta 16. Los cigarros, como los Marlboro, pasaron de 84 a 103 pesos. La leche aumentó cinco pesos por litro”.Para algunos consumidores el golpe es evidente, aunque no siempre implica un cambio de hábitos. Eduardo López, fumador habitual desde hace más de una década, reconoce el aumento, pero lo asume con resignación. “Sí subieron 19 pesos, pero no voy a dejar el vicio”.José Antonio Díaz también ha resentido el efecto. “El Suko (bebida en polvo) costaba seis pesos y ahora vale 12”.Desde la academia, las alertas apuntan a que el panorama podría complicarse. Mireya Pasillas, catedrática del ITESO, advierte que en esta primera quincena todavía no se reflejan por completo los nuevos aranceles a mercancías provenientes de países sin tratado comercial con México, que desde enero se modificaron en más de mil 400 fracciones arancelarias. “Cuando se agoten los inventarios importados con las tasas anteriores, veremos otro repunte, sobre todo en textiles, calzado y ropa”.La especialista estima que la inflación nacional podría cerrar el año por encima del 4.1% y, en el caso de Jalisco, rondar el 4.25%, un nivel que presionaría aún más el gasto de los hogares.La tapatía Raquel Castro confirma que el impacto va más allá de los refrescos. “Todo lo básico, lo que se compra diario, está más caro”. A su juicio, el efecto se siente con mayor fuerza a inicios del año: “Hay que pagar la luz, el agua y el teléfono... vienen el predial, el refrendo y, si tienes hijos, la escuela”.Cuauhtémoc Rivera, presidente de la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes, advierte que el aumento al IEPS no solo afecta a los consumidores finales, sino también a las más de 47 mil tiendas de abarrotes y de barrio en Jalisco. “Las empresas refresqueras y tabacaleras ajustan precios para no perder, a costa de una reducción de hasta 70% en nuestro margen de ganancia. A eso hay que sumarle la luz y otros gastos operativos”.Para el economista Óscar Rojas, el IEPS y los impuestos a las importaciones cumplen una doble función: desincentivar el consumo de productos asociados a riesgos para la salud y fortalecer la recaudación. No obstante, subraya que el impacto social dependerá de que los recursos obtenidos tengan un destino claro. “Si se diluyen en el gasto corriente, el costo para los consumidores será alto y los beneficios, limitados”.Con mayor aumento de precios (promedio)Limón: 15.21% Cigarrillos: 12.22% Refrescos envasados: 3.97% Jitomate: 3.45% Electricidad: 0.99%Con precios a la bajaTransporte aéreo: -27.30% Huevo: -3.95% Gas LP: -1.83% Taxi: -1.57% Servicios turísticos en paquete: -7.52%