Es sabido que, tras la muerte del líder del Cártel Nueva Generación, Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, el diario EL UNIVERSAL sacó a la luz los documentos hallados en la cabaña del exclusivo residencial donde se escondía el capo, en Tapalpa. El medio reportó la lista de los ingresos que recibía el grupo delictivo a través de diversas fuentes, entre las que se encontraban las bien conocidas maquinitas tragamonedas. Las “maquinitas” son, para el CNG y agrupaciones como “Los Chapitos” y “Los Viagras”, una vía constante de ingresos en efectivo difícil de rastrear por las autoridades debido al vacío legal que las rodea. A inicios de febrero de 2026, la Secretaría de Marina decomisó 39 máquinas en Nayarit, meses más tarde, en Michoacán, autoridades destruyeron más de 800 aparatos asegurados en varios municipios. Según cifras oficiales, solo en esa entidad estos dispositivos generaban casi 10 millones de pesos mensuales para células criminales.Las tragamonedas suelen instalarse en pequeños comercios de barrio, como tiendas de abarrotes, farmacias o depósitos de cerveza. En la mayoría de los casos, los dueños son extorsionados y amenazados a aceptarlas.Entre los registros cotejados por el medio, se confirmó que el cártel de “El Mencho” obtenía fuertes ingresos a través de estos minicasinos; tan solo en diciembre de 2025, habrían generado alrededor de 500 mil pesos.Además de recaudar efectivo, estos puntos funcionan como espacios para la venta de droga al menudeo y como lugares de acercamiento para reclutar jóvenes, ofreciéndoles dinero rápido o supuestas oportunidades de empleo.En Jalisco, mandos militares han advertido a los ayuntamientos que estos aparatos constituyen una mala fuente de financiamiento ilícito. El crecimiento de las maquinitas responde a factores como que sus ingresos en efectivo tienen baja supervisión fiscal; se prestan al lavado de dinero ya que mezclan ganancias ilegales con aparentes de apuestas: y representan control territorial para el narco ya que estas les ayudan a mantener puntos de vigilancia en colonias y comunidades.Sumado a todo lo anterior, el costo de una maquinita puede ir de 2 mil a 38 mil pesos, lo que evidencia una inversión bajísima en relación con sus ganancias. Aunque la Ley Federal de Juegos y Sorteos —modificada en 2023— prohíbe este tipo de dispositivos, la aplicación de la norma enfrenta limitaciones. La Dirección General de Juegos y Sorteos calcula que solo en Michoacán podrían existir más de 10 mil máquinas, y a nivel nacional los ingresos semanales derivados de esta actividad alcanzarían cientos de millones de pesos.Las autoridades también han advertido que estos aparatos fomentan la ludopatía y exponen a menores de edad a entornos vinculados con actividades ilícitas.*Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp.