Andrés Manuel López Beltrán pasó de proyectarse como el heredero político del obradorismo a enfrentar el escrutinio internacional. La reciente cancelación de su visa por parte de Estados Unidos y su salida de la dirigencia de Morena ponen a prueba el control interno del partido y las relaciones diplomáticas bilaterales.De pretender ser el heredero político de su padre Andrés Manuel López Obrador y administrar su legado, Andrés Manuel López Beltrán pasó ahora a estar en el ojo del gobierno de Estados Unidos, que le retiró la visa en un contexto en el que la administración del presidente Donald Trump acusa que hay políticos en México colaborando con el narcotráfico.Si bien durante años López Beltrán mantuvo un perfil discreto frente a la enorme exposición pública de su padre, comenzó a destacar más por las controversias y la falta de transparencia en negocios presuntamente al amparo del poder, sus viajes al extranjero, compras de marcas exclusivas y consumo en restaurantes de gran lujo.“Andy” se convirtió desde joven en operador político del movimiento y —para muchos dentro de Morena— parte de la generación encargada de preservar el proyecto político construido por el expresidente; sin embargo, su paso político ha estado marcado por fracasos estrepitosos, como su coordinación de las campañas en Durango y Coahuila. Conforme su nombre adquirió mayor peso dentro del partido, también comenzaron a acumularse las polémicas: su emprendimiento a través de la empresa Chocolates Rocío, los señalamientos sobre una red de amigos beneficiados con contratos públicos, un viaje a Japón y ahora la cancelación de su visa estadounidense han puesto en entredicho la imagen del “heredero” del obradorismo.A sus 40 años de edad, el hombre que llegó a ser presentado como parte del relevo generacional de Morena enfrenta un escenario muy distinto al que en un inicio se imaginó para él: dejó la Secretaría de Organización de Morena para buscar una candidatura a diputado federal por Tabasco y la semana pasada reveló que Estados Unidos canceló su visa.La Embajada de Estados Unidos en México declaró que cancelará cualquier visa cuando existan motivos para hacerlo, sin importar a quién pertenezca. A través de la red social X, dicha dependencia a cargo del embajador Ronald Johnson, agregó que tampoco importa dónde viva el propietario ni su ideología política. “Nuestro mensaje es claro y consistente. Estados Unidos cancelará cualquier visa cuando existan razones para hacerlo, sin importar quién sea el titular, dónde viva o cuáles sean sus opiniones políticas”, apuntó en su red social. “Las visas son un privilegio, no un derecho”, recordó la oficina, citando una frase que fue pronunciada previamente por el titular del Departamento de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio en un video. *** Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp ***OA