La relación bilateral entre México y Estados Unidos atraviesa un nuevo episodio de tensión. El Gobierno de México, a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), ha enviado una nota diplomática al Departamento de Estado exigiendo las pruebas que sustenten la acusación contra el exgobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otros nueve funcionarios, presuntamente vinculados con la facción de “Los Chapitos” del Cártel de Sinaloa.De acuerdo con el análisis del periodista Raymundo Riva Palacio, esta postura beligerante de Palacio Nacional no es casualidad, sino una estrategia anclada en la creencia de que el Departamento de Justicia estadounidense carece de fundamentos sólidos.Dentro de la denominada "aristocracia de Morena", prevalece la idea de que las amenazas de Donald Trump son meras gesticulaciones políticas sin fondo jurídico. Según Riva Palacio, en el círculo cercano a la presidencia existe la convicción de que la solicitud de extradición contra Rocha Moya es un "golpe único" que no tendrá continuidad.“Existe certidumbre en Palacio Nacional y en la aristocracia de Morena que fue otra de las bufonadas del presidente Donald Trump... creen tenerle tomada la medida: viene la amenaza, se le recibe con cabeza fría, y entonces recula”, señala el columnista.Esta confianza ha llevado al régimen a considerar escenarios extremos, como una ruptura comercial con Norteamérica para buscar refugio en un bloque con China, Rusia y Brasil. Sin embargo, Riva Palacio califica esta visión geopolítica como “atrevida, temeraria y, sobre todas las cosas, ignorante”, advirtiendo que subestima la doctrina de Trump de no permitir potencias extranjeras en el hemisferio.Uno de los puntos más críticos que destaca la columna es la incomprensión del funcionamiento de las cortes en Estados Unidos. El Gobierno de México apela a la falta de pruebas físicas, olvidando que el sistema estadounidense otorga un valor determinante a los testimonios de testigos protegidos.Riva Palacio recuerda el precedente de Genaro García Luna para advertir sobre el destino de los imputados sinaloenses:“Cuando pidan las pruebas, deben recordar el caso de Genaro García Luna, donde se admitieron testimonios de criminales sin necesidad de pruebas para respaldar sus dichos... y se le condenó a 38 años de prisión”.El periodista sostiene que las pruebas contra Rocha Moya sí existen y están vinculadas a la intervención del Cártel de Sinaloa en las elecciones de 2021, donde se documentaron secuestros de candidatos y robo de urnas.La estrategia mexicana parece ignorar el cambio en la correlación de fuerzas en la región. Mientras México endurece su discurso, otros gobiernos latinoamericanos se alinean con Washington por pragmatismo. Además, las próximas elecciones en Colombia y Brasil podrían consolidar aliados estratégicos para Trump, dejando a la administración de Claudia Sheinbaum en una posición de aislamiento.“Tomar decisiones o influir en ellas sobre presunciones sin información es peligroso. Asumir que la presidencia de Estados Unidos funciona verticalmente como la de México es una inocentada”, sentencia Riva Palacio.Finalmente, la columna subraya la ambivalencia de la Presidenta Sheinbaum, quien se debate entre una decisión de Estado apegada a la ley y una lealtad de militante hacia Rocha Moya, una contradicción que ya es observada por inversionistas y medios internacionales.Con información de Raymundo Riva Palacio* * * Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp * * *OA