El Teatro Degollado en Guadalajara celebra 160 años de historia, consolidándose como un referente cultural en Jalisco. Este recinto neoclásico no solo destaca por su arquitectura, sino por la leyenda del águila dorada y la cadena, un relato transmitido de generación en generación entre los habitantes de la ciudad.El proyecto comenzó a gestarse en 1855 para dotar a la ciudad de un espacio de grandes dimensiones para distintos eventos. Según Daniel López Hernández, Jefe de Patrimonio Histórico de la Secretaría de Cultura de Jalisco, la primera piedra se colocó en 1856 durante el gobierno de Santos Degollado.La edificación atravesó diversos conflictos políticos y bélicos de la época en México. A pesar de las dificultades, el proyecto logró mantenerse vigente y distintos gobiernos lo retomaron hasta concretar su apertura.Originalmente, el recinto fue concebido como Teatro Alarcón, en homenaje al escritor Juan Ruiz de Alarcón. Posteriormente, las autoridades decidieron renombrarlo como Teatro Degollado en memoria de su principal impulsor.Más allá de su arquitectura neoclásica, el inmueble alberga elementos que despiertan el interés del público visitante. En la bóveda principal del recinto se encuentra una escultura tallada en madera que representa a un ave de gran tamaño, la cual vigila atentamente a los espectadores.Esta figura es el centro de la leyenda más conocida del lugar hasta nuestros días. El ave sostiene en su pico un eslabón metálico que, según distintas versiones, pesa aproximadamente 70 kilogramos. Según la narrativa popular, el objeto pende sobre los asistentes como un recordatorio del destino del edificio.La tradición oral advierte que, en el momento en que el ave deje caer el objeto de su pico, el inmueble se derrumbará. Este suceso, según los relatos locales, marcaría el inicio de la ruina para toda la ciudad de Guadalajara.Algunas versiones señalan que este evento ocurrirá el día en que se presente un espectáculo que no sea digno del escenario.El águila, tallada en madera de cedro brasileño, palo santo, pino y sabino, tiene una dimensión de casi cuatro metros de ancho y pesa alrededor de 70 kilos, mientras que la cadena que sostiene en su pico está compuesta de nueve eslabones y mide 1.70 metros.En el 2005, este elemento decorativo descendió por primera y única ocasión de la bóveda para recibir trabajos de mantenimiento, en el marco de los trabajos generales de restauración del recinto, y posteriormente regresó a su lugar, en el centro del arco del proscenio.Más allá de la leyenda, el águila real simboliza la abolición de la esclavitud en México, hecho que fue decretado en Guadalajara.Otra de las populares narrativas del teatro se encuentra asociada a las esculturas del vestíbulo. Se trata de una figura de mármol blanco conocida como la Diosa de la Fortuna, esculpida por el artista italiano Carlo Nicoli entre 1870 y 1880.El relato indica que los visitantes que toquen las monedas que caen de la vasija de la estatua obtendrán buena suerte. Sin embargo, existe una condición estricta para quienes decidan realizar esta acción durante su recorrido por los pasillos del teatro.Si la persona mira directamente a los ojos de la escultura después de hacer contacto con las monedas, recibirá una maldición automática. Estas narrativas añaden misterio a la experiencia de quienes asisten a conmemorar el aniversario del recinto durante este fin de semana.***Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp ***MB