El periodo vacacional de diciembre y fin de año suele sentirse como un periodo de descanso total, sin preocupaciones laborales y/o escolares. Durante estas semanas el tiempo se agota en convivir con familiares y amigos, además de estar atareado con las festividades, los regalos y las salidas de la ciudad.Por ello, el regreso a la rutina en enero puede sentirse como una tarea muy difícil de sobrellevar, especialmente con las obligaciones de arrancar un nuevo periodo en la escuela y cumplir con las metas de año nuevo tras la inactividad.Por este motivo te presentamos algunas de las recomendaciones que psicólogos y especialistas brindan para regresar a la rutina con toda la motivación.En primer lugar, el portal Unihabit de España recomienda establecer una buena organización desde el principio, pues reconoce que regresar a la rutina puede ser desafiante después del periodo vacacional decembrino. La planificación del tiempo, con aplicaciones de celular o agendas tradicionales, es una buena herramienta para tener un plan claro de las actividades que se realizarán a lo largo del día. En ese mismo sentido, también es recomendable planificar tiempos de descanso y de vida social a la par con la vida escolar.Un regreso abrupto a la rutina, entendido como el deseo de hacer muchas cosas en un solo día sin permitirse adaptarse puede resultar contraproducente y frustrante, pues es posible que no se logren hacer todas las actividades planeadas. El descanso es esencial para mantener la motivación y un rendimiento alto. Asimismo, hacer ejercicio y mantener una alimentación saludable son acciones importantes para seguir con la motivación. Incluso, si son parte de las metas para este año, es crucial incluirlas en la agenda diaria a fin de considerarlas como parte del día, como si se tratara de una obligación más a la par de las actividades escolares. La actividad física, por al menos 30 minutos diarios, y una alimentación saludable y balanceada no sólo son aspectos sumamente positivos para el cuidado del cuerpo, sino que también lo son para el cuidado de la salud mental. Un buen estado psicológico permitirá afrontar de mejor manera la transición de la inactividad y la compañía constante de amigos y familia durante las vacaciones a la rutina y tareas del día de inicios de enero.Ahora, con el arranque del semestre/cuatrimestre, la vida social también es un aspecto fundamental para construir una buena organización y contar con tiempos de descanso y conexión emocional con los compañeros. Compartir momentos con amigos y compañeros de clase, aun durante el tiempo de clase, permite construir y fortalecer el bienestar emocional.Es importante recordar que el regreso a la rutina no significa enfocarse al 100 por ciento en la escuela o en el gimnasio, sino en retomar hábitos saludables de una forma organizada y adecuada para cumplir con las metas y obligaciones del año entrando.En tanto, Unihabit también recomienda organizar la semana con antelación, planificando clases, estudios, actividades personales y momentos de descanso; recuperar los horarios progresivamente, incluyendo los horarios de sueño a fin de retomar las ocho horas recomendadas luego de las desveladas durante las vacaciones; minimizar distracciones digitales y no exigirse demasiado al principio, pues se trata de un ajuste paulatino en el que debes sentirte cómodo/a con el cambio de hábitos. Psicólogos del portal Avantia Salud reconocen que contar con una rutina brinda estabilidad y estructura, ayudando a sentirse más seguros y organizados a lo largo del día. Volver a la cotidianeidad, advierten, no significa regresar al punto de partida, sino a retomar hábitos anteriores a partir de lo que ya se ha aprendido.Por ello, como primera recomendación invitan a la reflexión e introspección sobre acciones del pasado que no se quieren repetir en este nuevo año, así como a establecer prioridades sobre lo que se busca en una nueva rutina. Cada experiencia es distinta, por lo que el ejercicio de introspección debe ser individual.Asimismo, es fundamental establecer metas realistas sobre lo que se quiere lograr. Metas pequeñas y alcanzables permitirán recuperar el ritmo de forma gradual, y pueden ser objetivos simples como preparar un alimento saludable al día, acudir 30 minutos diariamente al gimnasio o dormir al menos siete horas al día durante una semana.Lo importante es conocer las propias capacidades y escuchar al cuerpo, pues es normal que durante las primeras semanas nos sintamos cansados o desmotivados de continuar con la rutina. El organismo se debe adaptar a los nuevos cambios de forma progresiva a fin de evitar la sensación de agobio y de estrés, así como para mantener un enfoque claro de los objetivos.Por último, buscar ayuda en caso de sentir que la ansiedad y/o el estrés son demasiados en este regreso a la rutina es una recomendación valiosa que no debe ser tomada a la ligera. CT