La presidenta del Comité Estatal de Morena en Jalisco, Erika Pérez García, aseguró que la crisis del suministro de agua en el Área Metropolitana de Guadalajara no debe convertirse en un negocio ni servir como argumento para incrementar la deuda pública del estado.Durante una rueda de prensa, la dirigente sostuvo que, ante la situación que enfrenta el Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA), la solución debe centrarse en una administración responsable, transparente y con visión de largo plazo.“Nos preocupa escuchar que, frente a la crisis que vive el SIAPA, la respuesta vuelva a ser hablar de más deuda para nuestro estado. Los jaliscienses ya pagan bastante por los errores de los gobiernos de MC”, afirmó.Pérez García señaló que la problemática es resultado de años de abandono de la infraestructura hidráulica, falta de planeación y opacidad, por lo que consideró que no debe trasladarse el costo de esas deficiencias a la ciudadanía.Asimismo, recordó que la operación y distribución del agua en el Área Metropolitana de Guadalajara corresponde principalmente al SIAPA, a los municipios que integran el organismo y al Gobierno de Jalisco.Respecto al papel del Gobierno federal, explicó que sus atribuciones se concentran en materias como aguas nacionales, vigilancia ambiental, inspección de descargas y programas de infraestructura y saneamiento.“Desde Morena se plantea una intervención coordinada, no una invasión de competencias. Conagua, Semarnat, Profepa y las autoridades sanitarias federales deben acompañar el diagnóstico y la fiscalización, pero esa participación no exime al gobierno estatal de garantizar la calidad en el servicio que administra y cobra”, expresó.En la misma conferencia, Elías Orozco Martínez, integrante del Parlamento de Colonias y especialista en agua y urbanización, cuestionó que el plazo estimado para resolver la problemática sea de 30 años.Indicó que durante aproximadamente 15 años no se realizaron las acciones necesarias para rehabilitar los cerca de 8 mil 500 kilómetros de redes hidráulicas y señaló que tampoco se ha actuado contra las empresas que, aseguró, descargan residuos en el acueducto Chapala-Guadalajara.“El tramo de Ocotlán a Las Pintas, las empresas están descargando residuos que están contaminando ese canal”, afirmó. Añadió que, con trabajos como la limpieza de filtros, el problema podría comenzar a resolverse en un año y sostuvo que, si se permite la participación de especialistas y organizaciones, la crisis podría atenderse en un plazo de 10 años y no de 30.Por su parte, el académico de la Universidad de Guadalajara, Enrique García Becerra, aseguró que la afectación alcanza a alrededor de 600 colonias y no a 200 como, dijo, han informado las autoridades estatales.Además, pidió que se publiquen los análisis de calidad del agua “muestra por muestra, colonia, parámetro y laboratorio”, para conocer el estado real del servicio.Finalmente, la activista María Reynoso afirmó que existe una contradicción entre las declaraciones realizadas al cierre de la pasada administración estatal sobre el abasto de agua y la situación actual.“Mientras el Gobierno de México prioriza el saneamiento del río Santiago y el Plan Nacional Hídrico, el Gobierno de Jalisco asfixia el servicio público y crea la crisis para intentar entregar el negocio a la iniciativa privada”, sostuvo.*Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp. AO