El gobernador de Jalisco, Pablo Lemus Navarro, acudió ayer a la rueda de prensa mañanera de la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum para abordar los trabajos conjuntos que seguirán la Federación y el Estado para mejorar la calidad del agua de la Zona Metropolitana de Guadalajara, que actualmente pasa por una situación crítica, a consecuencia de las décadas que tiene el sistema sin intervenciones mayores.Por ellos, el Gobierno estatal tomó el control desde el martes por la noche de la Planta Potabilizadora Número 4 de Toluquilla, misma que desde 2012 estaba privatizada y sin suministrar el volumen comprometido a la ZMG.De acuerdo con las autoridades, a través de una orden judicial, las autoridades estatales ejecutaron la recuperación física y operativa de la planta. El argumento principal para retirar la concesión fue que la empresa privada incumplió gravemente con el abasto, operando apenas al 10% de su capacidad (entregaba solo 100 de los mil litros por segundo pactados), pese a que el erario público pagó alrededor de 700 millones de pesos durante el tiempo del contrato.Ahora su manejo correrá a cargo del Gobierno de Jalisco “para que la gente tenga agua suficiente y de calidad”, señaló el gobernador en su intervención.La planta potabilizadora número 4 de Toluquilla opera desde 2006 y procesa agua de pozos. Su tecnología incluye oxidación con ozono o cloro, coagulación, filtración en medios múltiples, suavización mediante resinas y desinfección. En 2012 se anunció su rehabilitación; en 2014 fue incluida en mantenimiento eléctrico.