La temporada de huracanes despierta este miércoles 1 de julio con la formación de la depresión tropical Cuatro-E en el Océano Pacífico. Si te preguntas si tus planes o tu seguridad están en riesgo, aquí te explicamos su trayectoria, su posible evolución a la tormenta Douglas y su impacto.Durante las primeras horas de la madrugada, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) confirmó el nacimiento de este nuevo sistema meteorológico. Este evento marca el inicio de julio, un mes históricamente activo para la formación de ciclones en esta cuenca oceánica.De acuerdo con los reportes oficiales, el centro de la depresión se localiza a más de 2,000 kilómetros al oeste-suroeste de Cabo San Lucas, en Baja California Sur. Esta considerable distancia es un factor clave para determinar el nivel de alerta en el territorio nacional.Actualmente, el fenómeno registra vientos máximos sostenidos de 55 kilómetros por hora. Además, las ráfagas de viento alcanzan rachas de hasta 75 kilómetros por hora, mostrando una fuerza significativa en mar abierto.El sistema mantiene un desplazamiento constante hacia el nor-noroeste. Su velocidad de traslación es de 11 kilómetros por hora, alejándose paulatinamente de las costas continentales de México.Los modelos de pronóstico indican que la depresión tropical Cuatro-E continuará su viaje hacia aguas más profundas. Sin embargo, las condiciones de temperatura en la superficie del mar podrían favorecer su desarrollo.Si el sistema logra organizar mejor sus bandas nubosas y aumentar la velocidad de sus vientos, subirá de categoría. Al alcanzar el grado de tormenta tropical, recibirá oficialmente el nombre de Douglas.Este nombre es el cuarto en la lista oficial asignada para la temporada 2026 en el Océano Pacífico. Los nombres anteriores utilizados este año fueron Amanda, Boris y Cristina, cumpliendo con el orden establecido por las autoridades.El Centro Nacional de Huracanes y el SMN mantienen un monitoreo estricto sobre su evolución. La transición a tormenta tropical podría ocurrir en los próximos días si las condiciones atmosféricas lo permiten.La pregunta más frecuente ante la formación de un ciclón es si afectará al país. Afortunadamente, la trayectoria actual proyecta que el sistema se moverá lejos del territorio mexicano.Las autoridades meteorológicas han ratificado que, por el momento, no representa un peligro inminente ni directo. No se han emitido alertas de evacuación ni advertencias para la navegación cercana a la costa.A pesar de su lejanía, la telemetría satelital y los radares continúan rastreando cada movimiento del fenómeno. La vigilancia es un protocolo estándar que no se detiene hasta que el sistema se disipa por completo.Julio marca el inicio de la etapa más intensa de la temporada de huracanes. Las condiciones oceánicas se vuelven ideales para que las zonas de inestabilidad evolucionen rápidamente a ciclones mayores.El pronóstico estacional prevé la formación de entre 18 y 21 ciclones tropicales en el Pacífico durante este año. Por ello, la población debe mantenerse informada a través de los canales oficiales de Protección Civil.Aunque Douglas no amenaza a México hoy, la prevención es la mejor herramienta. Se recomienda a los habitantes de zonas costeras revisar sus planes de emergencia familiares para el resto de la temporada.