La acumulación indiscriminada de cables suspendidos en las calles ha dejado de ser una simple molestia visual para convertirse en un problema directo de seguridad para peatones, ciclistas y motociclistas. En su columna de opinión, el periodista Diego Petersen urgió a las autoridades municipales a asumir la responsabilidad de regular, supervisar y sancionar a las empresas concesionarias que abandonan kilómetros de cableado en la vía pública.De acuerdo con el análisis del columnista, la apertura de los mercados de telefonía, internet y televisión por cable derivó en una proliferación descontrolada de infraestructura aérea donde conviven líneas activas con material en desuso o pertenecientes a compañías extintas."La cantidad de cables de diferentes compañías y servicio no son solo un problema estético, son ya un asunto de seguridad. Cada día es más común ir por la banqueta y toparse con un cable a la altura del cuello, u otro que atraviesa la calle de lado a lado".Petersen contrapone el panorama actual con la época de los monopolios estatales, cuando la infraestructura se limitaba a los postes de concreto de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y los de madera de Telmex. Aunque en ese periodo la presencia de tensores de acero y anclas en banquetas ya generaba accidentes, la multiplicación de competidores en las últimas décadas masificó el desorden urbano.El columnista subraya que, si bien la competencia en telecomunicaciones benefició a los usuarios, la ciudad quedó expuesta a kilómetros de red aérea sin una supervisión clara sobre la propiedad de cada cable. Ante esta coyuntura, la responsabilidad recae en el ámbito local."A quien le toca regular, revisar y en todo caso sancionar el desastre de cables en la ciudad es a los ayuntamientos. Ya no es solo un asunto estético, es de seguridad".Para resolver la complejidad técnica que implica revisar miles de kilómetros de tendido eléctrico y de datos, Petersen plantea una solución práctica basada en el personal que ya recorre la infraestructura pública cotidianamente.El periodista sugiere que las corporaciones de seguridad pública municipal participen activamente en la detección y reporte de estos riesgos urbanos para agilizar las labores de retiro y mantenimiento por parte de las empresas responsables."Si alguien patea las calles todos los días, a pie, en bici o patrulla, son los policías municipales, no sería demasiado complicado que ellos mismos reporten con una foto todos los cables que representan un peligro para los ciudadanos".El llamado concluye en la urgencia de que los gobiernos locales ejerzan sus facultades normativas frente a las concesionarias, obligándolas a retirar el cableado obsoleto y garantizar un entorno seguro en el espacio público.Con información de Diego Petersen*** Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp ***OA