¿Quién se hace cargo de los cables en la ciudad? La pregunta parece ociosa, pero no lo es. La cantidad de cables de diferentes compañías y servicio no son solo un problema estético, son ya un asunto de seguridad. Cada día es más común ir por la banqueta y toparse con un cable a la altura del cuello, u otro que atraviesa la calle de lado a lado obstruyendo el paso de los automóviles o, peor aún, poniendo en riesgo la vida de ciclistas y moto ciclistas.En la época de los monopolios oficiales solo había dos tipos de cable: los de luz, responsabilidad de la CFE y los de teléfono, de Telmex. Cada uno tenía su lógica y su poste. Los de la luz eran de concreto; los de teléfono de madera. Todos por supuesto en la banqueta y donde a la compañía le gustara. Nadie sabía cómo o por qué en una cuadra había cuatro postes y en otra seis; cuándo se usaban tensores, esos peligrosísimos cables de acero que provocaron innumerables accidentes, y cuándo no. Si movían el poste, por la razón que fuera, nadie quitaba las anclas y se quedaban (en realidad se quedan) a media banqueta como armas mortales. Nadie podía decirles nada, ningún ayuntamiento tenía más fuerza que las paraestatales a las que, además de pagarles, casi había que darles las gracias por existir. Con la llegada de las empresas de cable primero, y con la apertura de los mercados de telefonía e internet la cantidad de empresas que prestan servicios se multiplicaron en beneficio de los consumidores y para horror de la ciudad que quedó atravesada por miles de kilómetros de cables, donde nadie sabe (salvo ellos mismos, supongo) qué cable es de quién. Entre esos miles de kilómetros hay muchísimos de cable en desuso o de compañías que cablearon y luego dejaron de existir.Como en todo mercado, hay compañías más responsables que otras, el problema es que tengan la opción de ser o no ser responsables. A quien le toca regular, revisar y en todo caso sancionar el desastre de cables en la ciudad es a los ayuntamientos. Ya no es solo un asunto estético, es de seguridad. Los ayuntamientos son quienes deben exigir a concesionarios de todos los servicios que usan cables aéreos que limpien y cuiden el cableado. Y sí, es cierto, son muchísimos kilómetros los que hay que recorrer, pero si alguien patea las calles todos los días, a pie, en bici o patrulla, son los policías municipales, no sería demasiado complicado que ellos mismos reporten con una foto todos los cables que representan un peligro para los ciudadanos. ¿O sí?