El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) se dispone a equipar a sus agentes con cámaras corporales en los próximos dos meses, pero la política de la agencia le otorga un amplio control sobre qué grabaciones se harán públicas, y especifica que cualquier divulgación debe ser "lo más conveniente" para ella. Tras años de demoras, el ICE señaló que sus agentes de campo en todo el país contarán con cámaras corporales para finales de septiembre. El despliegue se produce después de recientes tiroteos protagonizados por agentes migratorios, lo que ha intensificado la presión para la rendición de cuentas, algo que las cámaras podrían facilitar. Pero la política de cámaras corporales de la agencia podría significar que los contribuyentes, que están aportando decenas de millones de dólares para sufragar los dispositivos, podrían no saber nada de algunos casos con alto impacto mediático, al menos en un primer momento. La política establece que el ICE difundirá sin demora videos de tiroteos y otros encuentros en los que sus agentes causen la muerte o lesiones graves sólo después de determinar que hacerlo "es lo más conveniente para la agencia". Eso le otorga a su director la facultad discrecional para publicar grabaciones que favorezcan la imagen de la agencia, mientras se procura mantener otras ocultas, de acuerdo con expertos en políticas de cámaras corporales. Este tipo de divulgaciones selectivas son habituales en algunas agencias policiales, pero por lo general no están contempladas de manera tan explícita en las directrices, afirmó el profesor Christopher Schneider, de la Universidad de Brandon en Canadá, coautor del nuevo libro "Police Body-Worn Cameras: Media and the New Discourse of Police Reform". "En cierto modo, el ICE está diciendo en voz alta lo que normalmente se dice en privado", manifestó. "Las cámaras corporales se están utilizando como herramientas contemporáneas de construcción de imagen para presentar a la policía de la manera más favorable posible ante la población". La política exige que los agentes activen las cámaras durante actividades policiales rutinarias, incluyendo arrestos, ejecución de órdenes de registro y respuesta a emergencias. Tras tiroteos u otros sucesos graves, un comité que incluye a altos funcionarios del ICE y abogados revisará las grabaciones y recomendará si deben divulgarse pronto, de acuerdo con la política de cámaras corporales de febrero de 2025. Si la respuesta es afirmativa, la grabación podría hacerse pública en un plazo de 72 horas. Pero si el director de ICE determina que "circunstancias específicas y convincentes" justifican su retención, tiene autoridad para bloquear o retrasar indefinidamente su divulgación, indica la política. La norma no concreta cuáles serían esas circunstancias, y el ICE no respondió a una pregunta de la prensa acerca de la toma de esas decisiones. JM