Estados Unidos y Arabia Saudita suscribieron este miércoles un acuerdo de cooperación que permitirá al país árabe impulsar un programa de energía nuclear con fines civiles. De acuerdo con diversos medios, el pacto también podría abrir la posibilidad de que el reino enriquezca uranio.El convenio, que aún requiere la aprobación del Congreso de Estados Unidos, se firma en un escenario marcado por las tensiones con Irán, principal rival regional de Arabia Saudita, mientras Washington mantiene sus esfuerzos para frenar el desarrollo del programa nuclear iraní. Teherán, por su parte, sostiene que sus actividades nucleares tienen fines exclusivamente pacíficos.El denominado "Acuerdo 123" fue rubricado por el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, y el ministro saudita de Energía, Abdulaziz bin Salman, informó el Gobierno estadounidense mediante un comunicado.El comunicado no incluyó el texto íntegro del acuerdo, pero asegura que el programa tiene "fines pacíficos" y que está comprometido con la "no proliferación nuclear". Asimismo, indicó que el acuerdo dará a las empresas estadounidenses acceso preferente al sector de la energía nuclear producida en Arabia Saudita."Pueden tener la certeza de que estos acuerdos cumplen con los más altos estándares de seguridad y no proliferación nuclear, al tiempo que se apoyan en la mejor tecnología nuclear y en los mejores científicos del mundo, desarrollados aquí mismo en Estados Unidos", afirmó Wright.Medios como The New York Times adelantaron el acuerdo, que, según esas informaciones, permitiría a Riad el enriquecimiento de uranio, yendo más allá de los pactos nucleares convencionales que Washington ha suscrito con otros aliados, como Emiratos Árabes Unidos.Desde que se filtraron los detalles, el martes por la noche, algunos legisladores demócratas criticaron el acuerdo y pidieron que el Congreso lo rechace, aunque los republicanos tienen mayoría en ambas cámaras.Desde que regresó al poder en 2025, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, impulsó un acercamiento a Arabia Saudita y al príncipe heredero, Mohamed bin Salman, pese a que este fue acusado por la inteligencia estadounidense de estar detrás del asesinato, en 2018, del periodista Jamal Khashoggi, de The Washington Post.El reino suní es uno de los principales aliados de Washington en Medio Oriente y ha sido afectado por ataques iraníes en respuesta a la ofensiva estadounidense contra Irán. Además, los rebeldes hutíes de Yemen han anunciado un bloqueo marítimo en el mar Rojo contra buques sauditas. KR