Estados Unidos ha deportado a Guatemala a casi dos mil 300 mexicanos este año y ha enviado a decenas más a Honduras, un cambio con respecto a lo que ocurría al inicio del segundo mandato del presidente Donald Trump cuando estos traslados eran mínimos, informaron las autoridades.Algunas organizaciones civiles consideran que este giro es una forma de aumentar la presión sobre México, cuyo gobierno reclamó a Washington por la muerte de 17 mexicanos en operativos o bajo custodia de las autoridades migratorias y lidia con constantes exigencias en materia de seguridad.El presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, confirmó el miércoles por la noche que, en lo que va del año, llegaron al país dos mil 284 mexicanos deportados desde Estados Unidos en “una escala de tránsito” para llevarlos después a México como parte de “un arreglo” con el gobierno de ese país y sin que esas personas estén bajo ninguna figura de refugio o asilo.Los gastos de estas operaciones son asumidos por el gobierno mexicano o, en algunos casos, por financiamiento estadounidense, agregó.El Instituto Nacional de Migración de México (INM) confirmó que hay mexicanos deportados por el gobierno de Trump a Guatemala y a Honduras principalmente desde abril y que luego son trasladados desde allí en autobús hasta el sur de México.“La causa es que Estados Unidos quiere evitar que vuelvan a cruzar” a su territorio, agregó. El INM no aportó cifras ni más detalles. Al ser preguntado sobre estas deportaciones de mexicanos a Centroamérica y sus razones, el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS, por sus siglas en inglés) indicó que “la administración Trump está utilizando todas las vías legales a su alcance para llevar a cabo la mayor operación de deportación de la historia, tal y como prometió el presidente”. México siempre se ha mostrado dispuesto a recibir a sus ciudadanos deportados y desde el primer mandato de Trump también acepta deportados de terceros países enviados desde su vecino del norte. En 2025, recibió unos 12 mil deportados extranjeros, la mayoría cubanos y venezolanos, según cifras ofrecidas por la Presidenta Claudia Sheinbaum que el gobierno no ha actualizado desde diciembre.Al inicio de su segundo mandato y con el control migratorio como una de sus prioridades, Trump llegó a acuerdos con México, Guatemala, El Salvador, Honduras, Costa Rica y Panamá para que actuaran como países “puente” o destino para migrantes de terceros países expulsados de territorio estadounidense. Estos acuerdos se ampliaron poco a poco a más lugares, incluidos algunos países africanos; el más reciente, Liberia. CT