Domingo, 11 de Octubre 2026
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Tus clientes no buscan descuentos, buscan control

Por: Sergio Emiliano Rodea

Tus clientes no buscan descuentos, buscan control

Tus clientes no buscan descuentos, buscan control

¿Alguna vez te has sentido como un rehén al intentar cancelar una membresía o dar de baja un servicio que ya no utilizas? Tus clientes también. Perder la libertad produce un rechazo inmediato a pagar por algo, y ese algo tal vez sea hoy tu propio producto o servicio.

Basta mirar lo que ocurre en sus bolsillos: la inflación en México se aceleró a 3.45% anual, los costos al productor subieron 4.05% y la confianza del consumidor en septiembre retrocedió 1.2 puntos respecto al mes anterior. Ante este panorama, tanto las familias como las empresas cuidan celosamente su liquidez. En tiempos de volatilidad económica, tus clientes buscan blindar su presupuesto y evitar endeudamientos o compromisos financieros asfixiantes.

Sin embargo, ¿qué vemos hoy en muchas empresas? Dueños de negocios que entran en pánico y sacan la tijera para recortar precios. Asumen que la gente no compra por falta de dinero, cuando en realidad huye de perder su libertad de maniobra: esa certeza de saber que el comprador tiene el volante, que puede pausar, modular y decidir en sus propios términos, sin sentirse atrapado por tu contrato.

El Buen Fin está a la vuelta de la esquina y ocho de cada 10 consumidores planean comprar durante esta jornada comercial. Pero ojo: estamos frente a un cliente explorador e informado, pues siete de cada 10 consumidores investigan y comparan con varias semanas de anticipación. El precio es apenas el boleto de entrada; lo que realmente concreta la venta es la certidumbre, la entrega ágil y la flexibilidad en los métodos de pago.

Hace poco atendimos en LAMARCALAB al director de una empresa en México que quería autorizar un descuento general porque sus ventas venían a la baja. Su equipo comercial aseguraba que el problema era la tarifa (el argumento de cajón al que tantos vendedores en este país recurren sin cansarse). Sin embargo, al auditar las conversaciones con los prospectos, descubrimos que el 80% no objetaba el precio, sino las ataduras. Rechazaban los contratos forzosos, los paquetes inflados con servicios innecesarios y una urgencia casi paranoica de los ejecutivos por cerrar a toda costa. Esa presión asfixiante solo generaba desconfianza y sembraba la sospecha de que las cosas con la marca no andaban nada bien. Al analizar el panorama con objetividad, nos dimos cuenta de que los prospectos no pedían limosnas: querían sentirse al volante.

Al traducir esto a la rentabilidad de tu negocio, estas son tres fricciones que debes eliminar para fortalecer tu estrategia comercial:

Forzar la venta: En psicología económica, especialistas de Harvard y autoras como Nancy Harhut demuestran que los seres humanos rechazamos sentirnos acorralados. Imponer una sola oferta rígida activa una resistencia psicológica que lleva a considerar cara cualquier tarifa. En cambio, al ofrecer dos o tres alternativas modulares en las que el comprador decida qué llevarse, la mente deja de preguntarse si debe comprar y pasa a evaluar cuál opción le conviene más.

Privilegiar el descuento: La firma McKinsey advierte que más del 70% de las guerras de precios destructivas nacen de interpretar mal las quejas del mercado. Si vendes un servicio en mil pesos, con 200 de ganancia neta (el 20%), y descuentas 100 pesos (el 10%), no estás perdiendo el 10% de tu dinero: estás regalando el 50% de tu utilidad. Tendrías que vender exactamente el doble de volumen solo para quedar tablas. El descuento pulveriza tus ganancias; la flexibilidad, en cambio, las defiende.

Esconder la posibilidad de una pausa: De acuerdo con Zuora y The Harris Poll, el 78% de los consumidores preferiría pausar temporalmente un servicio antes que cancelarlo de forma definitiva. En tiempos de presupuestos ajustados, la gente no busca romper relaciones comerciales: necesita respirar. Las marcas que entienden este entorno no amarran con cadenas; ofrecen esquemas bajo demanda, botones de pausa y cobros por uso.

Cómo corregir el rumbo

Devolver el control no implica malbaratar tu trabajo, sino eliminar candados y fricciones innecesarias para quien confía su dinero a tu negocio, siempre a partir de un análisis objetivo y con visión estratégica. Flexibilizar plazos, modular paquetes y garantizar salidas claras y sin obstáculos genera certidumbre en un entorno económico tan desafiante como el actual. Quien compite por precio atrae clientes infieles que se marcharán por un peso menos; quien compite otorgando certeza y autonomía construye relaciones duraderas y protege sus utilidades.

Los invito a escuchar nuestro podcast LAMARCALAB by Aurix en Spotify, donde compartimos conceptos e ideas para ti y tu empresa. Escuchemos al comprador y estructuremos un modelo empático, pero rentable. Recuerda que, en los negocios como en la vida, si no escuchas, no vendes.

emiliano@lamarcalab.com

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