La decisión de Pablo Lemus de dar marcha atrás a la obligatoriedad de la tarjeta única Al Estilo Jalisco es un triunfo de la sociedad civil organizada que articuló un mensaje potente e inclinó la balanza en una decisión pública.Esto marca un precedente poderoso y esperanzador para futuras luchas y demandas sociales desde lo colectivo, a ras de suelo, y no sólo desde la política de escritorio.El mérito de la Asamblea Popular contra el Tarifazo, la red de organizaciones detrás de este movimiento, fue encauzar muy inteligentemente su estrategia a partir de cuatro frentes.1. La movilización en las calles. Aquí la protesta social se cohesiona y genera identidad y pertenencia. La salida a las calles es una forma de ponerle rostro a lo colectivo.Por otra parte, a través de asambleas y reuniones establecieron una ruta para su lucha en una movilización densamente política, pero no partidista.2. Una efectiva estrategia de comunicación digital a través de influencers locales y nacionales que elevaron la discusión a un plano crítico y argumentativo de alto nivel.El mejor ejemplo fueron las críticas a Lemus cuando defendió la tarjeta única como una opción para comprar un café en Nueva York.La estrategia digital permeó entre una audiencia fuera del círculo rojo a la cual el “emecismo tiktoker” considera su activo.En las métricas internas de la crisis, este factor seguramente fue decisivo ante una clase política y sus asesores hipersensibles a la conversación digital, un terreno que consideran de “su propiedad”.En este frente, rara vez se les disputa la narrativa debido a que pagan pauta y a que los medios tradicionales no han logrado apropiarse de ese lenguaje y esas audiencias. 3. El uso de mecanismos de participación ciudadana a través del referéndum y el plebiscito contra el tarifazo. El primero fue impulsado por dos diputadas que “le comieron el mandado” a los colectivos, pero la ciudadanía se apropió de estos instrumentos con una aportación masiva de firmas.El solo escenario de un desenlace a favor de la causa ciudadana debió pesar también en la decisión del gobernador.4. Una estrategia jurídica efectiva que esta semana amparó a 35 estudiantes para que no se les condicionara el subsidio del pasaje al uso de la tarjeta única. Esta lucha también fue favorecida por el contexto político y social pues al día de hoy, el gobierno estatal tiene demasiados frentes abiertos: la inseguridad tras la muerte de Nemesio Oseguera, El Mencho; la epidemia de sarampión y la crisis por la mala calidad del agua del SIAPA.Todo en un contexto de cara al Mundial de Futbol en donde hay una enorme preocupación por mandar un mensaje de gobernabilidad. El Gobierno no necesitaba una crisis más a partir del primero de abril con el alza del transporte y subsidios condicionados.Finalmente, no perdamos de vista que la reversa al tarjetazo naranja resolvió un problema que el mismo Gobierno creó. El logro de los usuarios y colectivos vale, sobre todo, por su fuerza simbólica e inspiradora, pero sólo se recuperó lo que previamente se tenía.Y en estricto sentido, la tarifa subió de 9.50 a 11 pesos sin ningún condicionamiento a los transportistas para que mejoren la calidad del servicio, por lo que -lo dijo ya la Asamblea Popular contra el Tarifazo-, la lucha apenas comenzó.