Como ya estábamos bombos de escuchar que las fuerzas de la derecha acusan al impecable Rocha y a diez cuachirules de hacer pillerías en unión con la delincuencia organizada y la desorganizada, señalados por los gringos para tal efecto, pero sin que a juicio de la señora Presidenta hayan presentado pruebas. Aunque el tratado de que se trata no las menciona. Pero, en fin, lo que importa en realidad es proteger a los cuates, porque si los juzgamos aquí son tan largos los juicios que para cuando terminen, Trump ya va a estar en el cielo o en los infiernos y ya nadie se va a acordar por qué lo juzgábamos, y en esencia porque son cuates y por eso no los mandamos a gringolandia.En cambio, sí queremos mandar colgar de los pedales a la gobernadora de Chihuahua. Para mí, que son tan inútiles y estorbosos los gobernantes, yo quisiera que los quitaran a todos, que nos dejaran a Claudita nombrada emperatriz y sin gabinete, con su puro canal de televisión y los periodistas sin periódico que la atienden. Pero la de Chihuahua, en vez de asistir al Senado, donde la iban a poner del asco, decidió irse con una gachupina que vino a hacer un homenaje, creo que a Cortés, que ese es importante y no fregaderas. Aunque yo propongo que nuestra soberana, por ejercer la soberanía, le quite el título de marqués y se lo dé a Noroña o a alguno de sus canchanchanes más barberos. En fin, si le hacen algo a Cortés, yo creo que después de 500 años ya ni a polvo llega.A mí me gusta ir a los panteones tradicionales y una vez, andando en un cementerio que hay en la Villa de Guadalupe, me encontré con dos tumbas interesantes; no eran ni muy lujosas ni muy espectaculares. Una era la de nuestro generalísimo don Antonio López de Santa Anna, que tanto lució en su vida y era una tumba bastante modesta. Muy cerca estaba otra, de Mariano Otero, nuestro jurista; en aquel tiempo era gobernador don Flavio Romero de Velasco y yo le dije de la tumba de Otero, porque me pareció que debía estar enterrado aquí, pero ya no supe si lo trajeron o no, o si era un homónimo.Por otra parte, la señora Presidenta recibió a un grupo coreano de músicos, muy popular, pues llenaron el Zócalo con 50,000 fans, aunque debo decir que yo creo que esa superficie del Zócalo debe ser estirable porque estos la llenaron con 50,000 gentes y la Presidenta la ha llenado con 4 millones, y todos caben.Entonces, en vez de alegar de malos y de traidores a la patria, vamos metiéndole gusto al bailongo y al grito de “sácale viruta al piso” y “déjate venir que es polca”, hagan el favor de divertir a la señora Presidenta, que se ve con cara de apurada y no se me hace justo que la acongojen cuando ella está tan contenta, y cualquiera de nosotros en su posición estaríamos igual de contentos.@enrigue_zuloaga