Los medios de comunicación locales informan que hubo saldo blanco luego de los diversos eventos y partidos que la fiesta mundialista generó en Guadalajara, hasta el momento, ya que el Mundial aún no termina por más que ya desde esta ciudad sólo podamos ser televidentes.Saldo blanco también significa que de momento no tenemos datos finales acerca de las inversiones hechas y las ganancias percibidas con este motivo. Inversiones hechas tanto por el sector público como por el privado en infraestructura, seguridad, limpieza, transporte, consumo de energías, vialidad, mantenimiento y “remantenimiento” luego de los estragos hechos por más de algún aficionado al mobiliario público, así como el costo de la suspensión de labores o su utópica derivación a “trabajo en casa”, sin olvidar la contratación de infinidad de extras para todo tipo de servicios por parte de las autoridades.Una cuestión resulta inquietante: para erogar una notable cantidad de recursos públicos prevista o imprevista con motivo del Mundial no habría sino tres caminos: préstamos, donativos, o reasignaciones: ¿esto incluiría dejar desprovistos determinados temas como el de la potabilización del agua? No es asunto menor, por más que este problema sea anterior a la justa deportiva, pero que en las últimas semanas se ha agravado de manera muy notable, como si de momento los responsables hubiesen optado por distribuir el agua tal y como llega de nuestras fuentes habituales o tal y como cae del cielo, me pregunto, y ¿de cuánto habría sido en tal caso el ahorro obtenido?Ya en administraciones anteriores se había dado el caso de las reasignaciones para tener ahorros en vistas a procesos electorales, como por ejemplo la disminución más que evidente del personal de vialidad, que, a decir de algunos, desapareció de las calles, pero no de las nóminas, si bien ya no había quién las cobrara. En nuestros municipios esa estrategia ha sido bastante común sea el partido que sea, dándose el extraño caso de que trabajadores de un municipio, deban ir a firmar en otro.El saldo blanco se refiere igualmente a lo importante que resultaría el que toda la ciudadanía fuese informada sobre cuánto y quiénes obtuvieron ganancias, en aras a la transparencia, asunto sobre el que justamente, estamos en blanco.En otra línea de análisis la pregunta es ¿quién define y con base a qué leyes, el costo de las entradas a un estadio? ¿O las leyes que lo controlan cesan cuando la FIFA llega? Los controles de precios han sido siempre una tarea del estado para generar equilibrio, evitar inflación, abusos y toda una serie de efectos negativos que se producen cuando los precios quedan expuestos a la libre decisión del que los pone ¿o se trataba de una cuestión mucho más polémica, como sería negar el acceso a las clases con menor capacidad económica y cuya conducta desagrada a las élites, reservando así los estadios a las clases altas?No ignoro que detrás de la llamada indigencia existe incluso una estructura criminal bien organizada, pero es igualmente cierto que muchos indigentes lo son de verdad, pero se ven feos, huelen mal y son impredecibles, alejarlos del Centro Histórico, de momento, no resuelve el problema social que representa esta realidad, ¿hubo también en estas medidas saldo blanco, y lo seguirá habiendo?Qué bueno que nuestra ciudad fue sede de algunos partidos mundialistas, y qué bueno que ya se tuvieron ¿sigue algo de más fondo y trascendencia para la ciudad y para el deporte?armando.gon@univa.mx