Todos tenemos un tío, un padre o un abuelo que cerca de su jubilación comenzó a pagar sus cuotas más elevadas al IMSS para lograr una pensión, a veces, muy por arriba de su último salario. Eso ya no será posible.La Modalidad 40 del IMSS quedó limitada desde ayer, lo que afectará a cerca de un millón de trabajadores -según especialistas referidos en medios- que ahora están impedidos para jubilarse con una pensión mucho más elevada realizando aportaciones voluntarias al organismo.Esta modalidad se basa en el régimen de 1973: todos los que comenzaron a cotizar ante el IMSS antes de julio de 1997 tenían, hasta antes de ayer, la opción de jubilarse con el salario promedio de las últimas 250 semanas cotizadas (unos 5 años).Adrián Martínez, académico de la UP, me explicó que la Modalidad 40 permitía aumentar considerablemente el monto para el retiro, una opción que ha metido presión a las finanzas del IMSS, pero ahora ha quedado limitada porque las aportaciones voluntarias se toparon hasta volver casi insignificante cualquier mejora de la jubilación. Muchos trabajadores que tenían puesta su esperanza de retiro en esta modalidad hoy se han topado con pared, pero no todo está perdido.La Presidenta Claudia Sheinbaum acotó esta opción al publicar el miércoles en el Diario Oficial de la Federación el acuerdo ACDO.AS2.HCT.101026/302.P.DG, dictado por el Consejo Técnico del IMSS.Para el académico que entrevisté y otros especialistas que han hablado del tema en la prensa, el acuerdo es impugnable pues la Modalidad 40 aún está en sus términos originales en la ley, y ningún acuerdo está por encima de una norma: este es un principio jurídico básico.El argumento de la Presidenta para limitar esta alternativa de retiro obedece a los “esquemas fraudulentos” que generaba, dijo, sin dar más detalles; lo cierto es que el IMSS es un organismo caro, obeso y con sus finanzas comprometidas.Sin embargo, en vez de hacer una reingeniería administrativa y financiera, decidieron que paguen pensionados por pecadores.