Mientras que en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) -donde se encuentran las economías de altos ingresos, democráticas y de libre mercado- México ocupa uno de los últimos lugares en lo que se refiere a educación; que la prueba PISA (Programa para Evaluación Internacional de Estudiantes) sitúa a nuestro país en el lugar 51 entre 81 países evaluados; que la misma Secretaría de Educación Pública reconoce que hay 28 millones de personas mexicanas que no han concluido la primaria o secundaria y que el 5 por ciento de la población no sabe leer ni escribir, la máxima autoridad educativa -con una sonrisa en la cara, con “bombo y platillo”- anunció el fin del actual ciclo escolar -27 días efectivos antes de lo previsto- con motivo de la pronosticada onda de calor y, ¿qué cree?, por el Mundial de Futbol.El secretario de Educación, Mario Delgado, apareció en un video acompañado por los integrantes del Consejo Nacional de Autoridades Educativas (CONAEDU) -donde están todos los secretarios de Educación de las 32 entidades federativas-, demostrando su beneplácito por la decisión tomada. La reacción de un sector de los maestros y de los padres de familia organizados -y padres de familia no organizados, a través de las redes sociales- rechazó la “genial” resolución. La Asociación Nacional para el Fomento Educativo y la Asociación Nacional de Escuelas Particulares (ANFE-ANEP) se pronunciaron en contra y recordaron que la Ley General de Educación estipula un mínimo de 185 días de clases y un máximo de 200, que de no cumplirlo “... es una violación a la ley por parte de las autoridades”, además de lo que representa disminuir los días de aprendizaje de los estudiantes.A la Presidenta Claudia Sheinbaum la sorprendieron con la decisión desde la SEP, de la que dijo escuetamente: “... se planteó adelantar las vacaciones”, pero que, ante el cúmulo de reacciones negativas a la medida, no le quedó otra más que decir, con titubeos y sin certeza: “... vamos a esperar que se defina”, calificando la decisión apenas como una “propuesta” y aseverando que “... no hay todavía un calendario definido”.Todo lo anterior lo podemos interpretar como una decisión tomada sin consultar a Palacio Nacional, que muy posiblemente deberá dar “marcha atrás”, cumplir con el calendario escolar como está programado y generar un certificado en donde se destaque: Mario Delgado, reprobado.Usted, ¿qué opina?