Del Reclutamiento Delincuencial 2.0 del que he venido hablando aquí cada que se registra un nuevo rasgo de este lastre delincuencial que se empezó a visibilizar como nunca desde junio pasado, por la desaparición de niñas, niños y adolescentes reclutados por el crimen organizado, ahora lo que habrá que anotar con preocupación es la aparición del primer caso en el que uno de estos menores que tuvo la oportunidad de regresar a casa, llegó con lesiones de arma de fuego en una de sus manos, por las que se le tuvieron que hacer al menos dos cirugías.Se trata de Jeremy, de 14 años, uno de los cinco menores de edad que en hechos distintos desaparecieron de diferentes puntos de la Zona Metropolitana de Guadalajara entre el 15 y 17 de julio. Fue encontrado esta semana junto con Dominic, de 15 años, quienes fueron hallados con vida en Sinaloa, tras huir de sus captores.Su rescate deja al menos dos nuevas líneas a seguir para continuar descifrando el actuar de sus captores y los riesgos en los que están nuestras infancias:1) Los menores están siendo enganchados con falsas ofertas de trabajo o, más grave, raptados contra su voluntad, en distintas zonas del Área Metropolitana de Guadalajara y llevados a los mismos centros de reclutamiento que operan en otras entidades de la República. Jeremy y Dominic no eran amigos. No se conocían pero desaparecieron el mismo día. A Jeremi Alejandro Villegas, lo empezó a buscar desesperadamente su familia el 15 de julio pasado cuando ya no llegó a su casa en la Colonia Hacienda Real, de Tonalá. Ese mismo miércoles desapareció Dominic Gabriel Méndez, de la Colonia Zapote del Valle, en Tlajomulco. Los dos fueron localizados en Sinaloa, casi mes y medio después de ser reportados como desaparecidos.2) El hecho de que Jeremi haya regresado con una herida de bala en una mano, que requirió atención hospitalaria, habla de que los menores de edad que están siendo reclutados por el crimen organizado, no sólo los están utilizando para labores de “halconeo” para que les avisen desde cada esquina quién entra y sale de sus territorios, o para sembrar o cosechar droga, como inicialmente se creía, sino que los están adiestrando en el manejo de armas y sumando a sus milicias delicuenciales para enfrentarse a grupos rivales o a cuerpos policiales si los sorprenden cometiendo actos delictivos.Mientras, el caso de Dayana, la adolescente de 13 años que sus padres buscan desgarrados de dolor desde el sábado pasado que no llegó a su casa de la Colonia del Fresno, y la detención de Liliana Elizabeth Arceo, alias “La China”, de 19 años, detenida en Zacatecas acusada de reclutadora para el crimen organizado, nos confirman que las mafias tienen la mira en nuestras infancias.Por eso las autoridades y sus policías deben poner mucha atención en lo que los casos de Jeremy y Dominic nos quieren decir, para detener a quienes están provocando tanto daño.jbarrera4r@gmail.com