Jueves, 27 de Agosto 2026

LO ÚLTIMO DE Ideas

Ideas |

La comedia de la perseverancia: “Coyote vs. ACME”

Por: Arturo Garibay

La comedia de la perseverancia: “Coyote vs. ACME”

La comedia de la perseverancia: “Coyote vs. ACME”

En 1949 se estrenó en cines un cortometraje titulado “Fast and Furry-ous”. En él, un hambriento Coyote intentaba cazar al escurridizo y veloz Correcaminos. Han pasado 77 años desde aquella primera persecución… y el Coyote sigue sin poder atrapar al correlón emplumado.

Tras un azaroso camino (la película había sido enlatada por Warner Bros. y se temía que nunca fuera a ver la luz), llega a las salas de cine “Coyote vs. ACME”, una encantadora y dinámica comedia absurda. 

La cinta mezcla animación y acción real, muy en la tradición de “¿Quién engañó a Roger Rabbit?” Afortunadamente, aquí también el resultado es favorable. Apuesto a que el público de todas las edades saldrá muy satisfecho de la sala de cine. 

“Coyote vs. ACME” es nostálgica y moderna a la vez: tiene la firma genética de las viejas caricaturas de los Looney Tunes y, al mismo tiempo, posee una trama que reflexiona sobre temas muy vigentes, muy contemporáneos.

Tras años y años de fracasos tratando de atrapar al Correcaminos, el Coyote decide emprender acciones legales contra la compañía que ha fabricado los yunques, bombas, cargas de TNT, patines de súper velocidad, disfraces, martillos, sierras, vehículos y demás cachivaches con los que ha intentado atrapar a su archienemigo. Así, nuestro antihéroe favorito viaja a Albuquerque, Nuevo México, se consigue un abogado y presenta una demanda contra ACME. Lo que no sabe es que su cruzada legal destapará muchos secretos corporativos que por décadas permanecieron ocultos.

Además de ser una película familiar efectiva, “Coyote vs. ACME” es también un relato que, desde la trinchera de la comedia disparatada, explora la intrincada relación entre los consumidores (¡todos nosotros!) y las compañías que fabrican los productos que circulan en el mercado. Perfectamente atinado ha resultado ser el comentario viral que hizo la Profeco en Instagram hace unos días, apoyando la iniciativa del Coyote al buscar transparencia y certeza ante los productos que consume. 

La broma del “community manager” de la Procuraduría Federal del Consumidor crecerá en sentido y pertinencia después de que vayas a ver la película.

El filme, basado en un artículo publicado en The New York Times y con una historia que fue coescrita por James Gunn (“Guardianes de la Galaxia”, “Superman”), intercala sus momentos de hipérbole y ridículo con un discurso interesante: lo pequeño e “inofensivo” que resulta el esfuerzo de un individuo cuando intenta enfrentarse al poderío económico de las grandes corporaciones, al ejército de abogados y a las dádivas “debajo del agua” que las hacen fuertes. Tan boba como es, la aventura estelar del Coyote es, en igual medida, inteligente.

Por si lo anterior fuera poco, es también un filme sobre perseverancia, una historia en la que alguien logra ver más allá de la “obsesión” del Coyote con el Correcaminos para darle la vuelta, para mirar al personaje desde otra trinchera y aquilatar el valor de su tenacidad, del empeño, incluso cuando parece que el fracaso está asegurado. ¿Por qué seguir insistiendo? Para el Coyote, rendirse no es una opción. Para el Coyote, en su forma de vida hay más que una fijación, hay sentido.

Sobra decir que la gran herencia del slapstick (de la comedia física) de antaño se hace presente en cada escena de la película. Sus efectos visuales y su hibridación entre el cine animado y el live-action se mezclan bien con sus influencias clásicas. Hay en la película aventura, ciencia ficción y un gran desfile de personajes animados que ocupan un lugar especial en nuestros corazones. 

Imagino que, dicho todo lo anterior, queda claro que “Coyote vs. ACME” es una de las grandes sorpresas del cine familiar de esta temporada. Y, además, me gusta para que trascienda como una película ligera y accesible que podamos seguir recordando en el futuro.

Temas

Recibe las últimas noticias en tu e-mail

Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día

Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones