Los diferentes grupos políticos de Morena en Jalisco mantienen su debate centrado por completo en la contienda electoral del año entrante, y el episodio del momento, la cancelación de la visa a Andy López Beltrán, que puedo haber significado una oportunidad mediática para ellos, evidenció nuevamente el choque de posturas.El episodio de López Beltrán comenzó la noche del jueves 13 de agosto cuando el hijo del ex presidente López Obrador publicó su carta a Donald Trump.Desde días atrás estaba organizándose una reunión de simpatizantes morenistas que están fuera, para términos prácticos, del área de influencia del Comité Estatal que preside Erika Pérez García y que domina políticamente el senador Carlos Lomelí Bolaños. El encuentro se proyectó para el sábado en un sitio considerado área de influencia para personajes como el alcalde de Tonalá, Sergio Chávez, y la diputada federal del Distrito 11, Merilyn Gómez Pozos.Se unieron a la causa la alcaldesa de El Salto, María Elena Farías y el diputado coordinador de la fracción jalisciense, Alberto Maldonado Chavarín (obvio, quedó fuera de la ecuación la presidenta municipal de Tlaquepaque, Laura Imelda Pérez).El día del encuentro, con cientos de simpatizantes, el “asunto Andy” ya era un tema nacional que incluso, había detonado en Palacio Nacional. La Presidenta Claudia Sheinbaum había salido en defensa de López Beltrán, igual que lo hizo la dirigencia nacional del partido que encabeza Ariadna Montiel. No es para menos, está en juego el hijo de Andrés Manuel López Obrador… no es tema que pueda discutirse y nadie lo hace.El objetivo inicial era fortalecer la causa de quienes son disidentes del Comité Estatal y han mantenido sus críticas al senador Carlos Lomelí. Sin embargo, en el momento se unieron a la instrucción del Comité Nacional y proclamaron que su asamblea se efectuaba “en respaldo a la presidenta Sheinbaum Pardo y la soberanía nacional”.El Comité Estatal de Morena no iba a permitir que les ganaran en la oportunidad y el senador Lomelí Bolaños organizó también su propia “asamblea” para cumplir dos objetivos: mostrar músculo político y sumarse también al “asunto Andy”.Para términos prácticos, los grupos internos de Morena se neutralizaron otra vez. El discurso no resulta creíble, como tampoco la defensa de la soberanía por asunto tan mínimo como una visa cancelada a Andy López. La historia del hijo presidencial toma a partir de hoy nuevos derroteros, pues mientras la Fiscalía General de la República (FGR) niega que haya investigación o carpeta abierta con su causa, nuevas grabaciones lo involucran con el crimen organizado.Sin embargo, en la carrera electoral 2027 los aspirantes de Morena en Jalisco no terminan de acordar un mecanismo efectivo para consolidar candidaturas que tomen ventaja de la tendencia favorable del voto para el partido.En su discurso público, los morenistas de Jalisco carecen de propuestas y mantienen la tendencia de la crítica, la más fácil y rápida, aunque carezca de argumentaciones sólidas. De seguir en esa tendencia y mientras se consolida la imagen negativa que ayudan a construir personajes como Andy López y antes de él, Rubén Rocha Moya, las tendencias electorales que han parecido favorables en Jalisco, se le pueden revertir por completo a Morena.