“Me siento muy tranquila”, dijo ayer la presidenta al hablar sobre al “... el apoyo, y lo que él (Andrés Manuel López Obrador) dice de mí”, al referirse a la carta que publicó el exmandatario donde concuerdan en que desde la administración de Donald Trump se impulsa una ofensiva política para debilitar al partido en el poder y fortalecer a la oposición mexicana; sin embargo, la realidad es que la mandataria debe estar muy preocupada, y no precisamente por las malas “intenciones” que denuncian provienen desde Washington, sino por las “amenazas” expresadas a través de las pancartas colocadas en algunas casetas de acceso carretero a la Ciudad de México -donde dieron libre acceso a los automovilistas-, que fueron colocadas por los maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), en donde advierten: ¡Si no hay solución, no rueda el balón!Es obvio que en los próximos 6 días -el 11 se inaugura el Mundial de Futbol- no se va derogar la Ley del ISSSTE del 2007, ni menos se les va a conceder el aumento del 100 por ciento que los educadores solicitan -entre otras cosas-, por lo que es de suponer que continuarán con sus medidas extremas para llamar la atención y con la intención de afectar el evento internacional, cuando el mundo entero estará atento a lo que suceda en el estadio Azteca.Ayer, la presidenta fue clara al decir que no se prevé que se tomen acciones en contra de los maestros que actúan con libertinaje -bloqueando calles, provocando cierre de negocios, liberando casetas carreteras y causando destrozos-, amparándose en el argumento de la provocación: “Y quienes hacen estos destrozos, yo pienso que están provocando, pero al mismo tiempo hay un discurso de la ultraderecha mexicana que dice, hay que actuar contra el régimen. Entonces, pues están haciendo un juego a la otra derecha, si no es que son los mismos, la verdad… Ahora, ¿qué quieren? Pues que haya represión. No va a haber represión (...) es una provocación para que nosotros actuemos y reprimamos. Es una provocación”.No Señora Presidenta, nadie pide “represión”, solo que no se altere el orden, se respete la ley y los derechos de los ciudadanos. Y respecto a que se siente ’tranquila', puede ser que así lo perciba por el apoyo moral que le proporciona el expresidente con el mensaje sincronizado que elaboraron -usted el domingo pasado y AMLO el miércoles-. Pero, ante el polvorín que pudiera explotar con el problema magisterial y la inauguración del Mundial, de verdad, ¿está tranquila?Usted, ¿qué opina?