Un amigo, al que llamaré Javier, me contó que su camioneta RAV4 2019 estaba en el taller porque se había inundado en Avenida Niños Héroes y Arcos, en Guadalajara. Javier está lejos de ser un conductor imprudente, por el contrario. Por eso me interesó escuchar su relato. El sábado 6 de junio, cerca de las once de la noche, regresaba de Chapalita. Para evitar Lázaro Cárdenas siguió por avenida Niños Héroes en donde ocurrió lo siguiente: “A la altura de Paseo de la Arboleda, una cuadra antes de la glorieta de Arcos, no se veía inundado, estaba oscuro, no había nadie. A la media cuadra sentí el amarrón de la camioneta. Cinco metros después ya estaba con el agua arribita de la llanta”.“Dije: de dónde salió toda esta agua. Y como no estaba consciente de qué tanta era, abrí la puerta y se metió toda el agua”.“En eso vi carros quedándose en las otras avenidas. O sea, todos nos íbamos quedando llegando a la glorieta, pero por las calles que confluyen ahí. Nos quedamos casi todos al mismo tiempo”. Javier calcula que fueron unos siete vehículos varados esa larga noche: a él lo recogió la grúa a las cuatro de la mañana. Pedí por transparencia a Guadalajara el número de autos varados y los cruces durante el temporal. Quería geolocalizar y cuantificar el daño material -además de las vidas, invaluables- que generan las inundaciones. En los últimos tres años Protección Civil de Guadalajara atendió 201 autos varados por lluvias en 168 cruces distintos: 34 en 2023; 44 en 2024; un repunte preocupante a 108 en 2025, y 15 en lo que va de este año hasta el 7 de julio (comparto esta base de datos completa en mis redes @jnlomeli). Aunque solicité el número de autos atendidos por cruce, me entregaron el total de vehículos auxiliados por año y la cifra global de ubicaciones, lo que impide conocer la incidencia por punto. Sin embargo, las cifras compartidas ofrecen una aproximación al tamaño del problema. El Mapa Único de Inundaciones del Imeplan indica que el cruce de Avenida Niños Héroes y Arcos se ha inundado 44 veces desde el año 2020. Con esos números, ese punto es en realidad una “trampa vial”. Ningún conductor, por mucha que sea su pericia, está preparado para una negligencia de este tamaño en la infraestructura pluvial y urbana. Javier pagó 12 mil 500 pesos por la reparación de su camioneta, además de gastos indirectos en traslados. Calcula que ante una pérdida total, su merma habría rondado los 100 mil pesos entre deducible y la diferencia de valor del seguro.Cada año decenas de autos quedan varados en el temporal. Y los ciudadanos pagamos por estas omisiones del municipio y el SIAPA, responsables ambos de prevenir, mitigar y atender las inundaciones en la ciudad. Javier lo resumió bien: “En realidad los puntos que se inundan siguen siendo los mismos de hace 30 años. Las promesas de campaña de los gobiernos municipales han sido atender esos puntos, pero ¿qué crees? Se siguen inundando”. “Mis padres viven cerca del paso a desnivel de Washington y 8 de julio que se inunda desde que yo soy niño; yo vivo en esa colonia desde hace 40 años y se inundaba entonces y se inunda hoy”. Y todavía tienen la vergüenza de culpar a la basura.