A veces, los gestos más elocuentes no son los discursos, sino los encuentros. El pasado jueves, en la Embajada de México en España, presentamos el IX Congreso Iberoamericano del Consejo Empresarial Alianza por Iberoamérica (CEAPI), que se celebrará del 25 al 27 de mayo en Ciudad de México, bajo el lema “La Fuerza de Iberoamérica”. Un encuentro que constata una realidad: los empresarios españoles miran a México con confianza y voluntad de fortalecer y ampliar el espacio empresarial iberoamericano.México representa hoy mucho más que un destino de inversión. Es un socio estratégico y un motor de oportunidades. Por eso, lo mejor del empresariado español viajará a Ciudad de México para participar en este congreso. Empresarios como Vicente Boluda, Manuel Contreras, Juan Santamaría o Enrique Riquelme reflejan ese compromiso creciente con el país y con el fortalecimiento de las relaciones económicas de la región. Su presencia simboliza una apuesta y compromiso por la cooperación empresarial y por la construcción de una Iberoamérica más integrada y competitiva.Los lazos que unen a España y México son sólidos y bidireccionales. México es el primer país latinoamericano por inversiones acumuladas en Europa y también el primero por inversiones acumuladas en España, con 35.150 millones de dólares. Más de un tercio (118) de los 312 trampolines latinoamericanos en España son originarios de matrices mexicanas. Un dato que habla por sí solo: no estamos ante una relación unilateral, sino ante un auténtico intercambio de confianza empresarial que nos fortalece a ambos.Las empresas mexicanas no solo son protagonistas en la región, también son actores estratégicos en la arquitectura económica global. México desempeña un papel clave en la cohesión, estabilidad y proyección internacional del espacio iberoamericano. Su capacidad para articular intereses, abrir puertas y promover alianzas lo sitúa en el centro de la conversación mundial. De hecho, México se ha consolidado como uno de los grandes destinos de la inversión española. El ejemplo reciente de Cox es ilustrativo. La compañía de Enrique Riquelme, socio de CEAPI, se ha posicionado como uno de los mayores inversores extranjeros en México para el periodo 2025-2030, destacando especialmente por la adquisición de los activos de energía renovable de Iberdrola en México y el compromiso de ampliar la red. Un movimiento que refleja, una vez más, la confianza del empresariado español en el potencial del país.Pero la fortaleza de México no se limita a su capacidad de atraer inversión. Es un actor cada vez más relevante como inversor regional. México es hoy uno de los países que más invierte en la propia América Latina, siendo Brasil, Perú y Colombia los tres principales destinos de esa inversión. Una diversificación que confirma una hoja de ruta empresarial orientada a consolidar liderazgo regional. Estamos ante una economía que no solo recibe capital, sino que lo proyecta con visión a largo plazo, contribuyendo a la integración económica del continente.México es hoy uno de los grandes articuladores del espacio empresarial iberoamericano y un actor determinante en la globalización de las empresas latinoamericanas. En un contexto internacional marcado por la reorganización de las cadenas de suministro y la búsqueda de socios confiables, México emerge como un aliado natural para España y para el conjunto de Iberoamérica. Su posición geográfica, su dimensión económica y su capacidad empresarial lo convierten en una economía puente, un nodo clave en la nueva geoeconomía global. Además, “México es hoy un país sólido y estable que despierta confianza”, como subrayó el embajador mexicano Quirino Ordaz durante la presentación del IX Congreso Iberoamericano. Esta solidez refuerza su papel como socio prioritario en un momento decisivo, a apenas tres semanas de la firma del renovado acuerdo entre la Unión Europea y México, prevista para el 21 de mayo, España y México están llamados a marcar conjuntamente el rumbo futuro de Iberoamérica.Los empresarios españoles miramos a México con respeto, pero también con ilusión. Vemos un país dinámico, innovador y con un enorme potencial de crecimiento. Vemos un socio con el que compartir valores, idioma y visión de futuro. Y, sobre todo, vemos una oportunidad para construir juntos una región en la que creer, crear y crecer. Porque, juntos, somos la fuerza de Iberoamérica.