El pasado 11 de abril Joaquín “El Chapo” Guzmán -quien se encuentra detenido en un penal de alta seguridad en Florence, Colorado- envió una carta al juez federal que lo condenó a cadena perpetua en julio de 2019, en donde se alcanza a descifrar -porqué escrita a mano y con un deficiente inglés- que quiere respuestas a su “petición de justicia de ley”. Se alcanza a interpretar que exige el respeto a sus derechos bajo la Primera y Octava Enmiendas de la Constitución de Estados Unidos, que se refieren a la libre expresión, prohibición de castigos crueles, excesivos e inusuales. Pero esta no es la única vez que “El Chapo” ha hecho reclamaciones sobre las condiciones en que está detenido. En mayo de 2019, dos meses antes de ser sentenciado, pidió tener acceso a 6 botellas de agua a la semana, además de un par de tapones para los oídos que le alivien algunos malestares y le ayuden a dormir; el 10 de marzo de 2021, denunció las circunstancias en la que estaba cumpliendo su cadena perpetua, describiéndolas como una situación “cruel e inhumana” y haciendo referencia que está confinado “en soledad”, sin la posibilidad de comunicarse ni siquiera con los guardias de seguridad, lo que considera “una tortura”.Hasta el momento, “El Chapo” -desde hace casi 7 años- está confinado en una celda de apenas 25 metros cuadrados, donde solamente tiene 1 hora al día para salir y ver la luz del sol, pero sin contacto con ninguna persona. Esa es la realidad de Joaquín Guzmán, quien fue encontrado culpable de 10 cargos penales, entre los que se encuentran participación en una empresa criminal, conspiración internacional para elaborar y distribuir cocaína, heroína, metanfetaminas y marihuana, conspiración para importar cocaína -a Estados Unidos-, uso de armas de fuego y para lavar dinero proveniente del narcotráfico, entre otros cargos.Pero, además de haber sido el traficante más temido del mundo, responsable -hasta ese momento- del 25 por ciento de la droga que llegaba a los Estados Unidos, se le responsabiliza de más de 70 mil muertes atribuidas al Cártel de Sinaloa o relacionadas con las actividades de sus “empresas” y decenas de miles de secuestros. En el 2014, cuando “El Chapo” fue detenido en Mazatlán, Sinaloa, confesó -de acuerdo con reporteros de Televisa quienes entrevistaron a algunos agentes federales que fueron parte del operativo- que él era responsable directo de entre 2 mil y 3 mil asesinatos.Así que, un sujeto con ese “extraordinario” historial criminal ¿que trato espera recibir en su confinamiento carcelario? ¿A qué tipo de “privilegios” aspira?, cuando bajo sus órdenes se ejecutaron tantas atrocidades y tanto daño se causó a la sociedad. A menos que le haya dado amnesia.Usted, ¿qué opina?