Lunes, 19 de Enero 2026

LO ÚLTIMO DE Ideas

Ideas |

Morena: reconstruyendo el pasado

Por: Diego Petersen

Morena: reconstruyendo el pasado

Morena: reconstruyendo el pasado

Dice mi buen amigo Fernando que las viejas élites, las de “la ilustre heráldica del vacío” (Monsiváis dixit) se distinguen porque “tienen un gran pasado en su futuro”. Quien iba a pensar que quienes se dicen progresistas en el México del siglo XXI resultaron más retrógradas que los conservadores del siglo XX.

¿A qué le suena un país con partido hegemónico, donde los opositores tienen derecho a tener unos cuantos diputados, pero donde el ganador asegura mayoría absoluta; en el que el organismo electoral depende directamente del Gobierno en turno, y no una institución de Estado (porque, entre otras cosas, en el proyecto de futuro Estado, partido y Gobierno son tres caras de un mismo poder, una especie de Santísima Trinidad constitucional); un país donde los sindicatos están adscritos de manera colectiva al partido de masas y los líderes sindicales son parte del poder; y, para finalizar, el Poder Judicial están simbióticamente vinculados a la estructura partidista? Si se le vino a la cabeza el PRI de los años sesenta o setenta, si lo que apareció en su mente son imágenes de Gustavo Díaz Ordaz, Luis Echeverría, Fidel Velázquez, Jongitud Barrios, Gonzalo N. Santos o Manuel Bartlett, bienvenido a la pesadilla. 

Morena, el partido cuyo lema es “construyendo el futuro” está buscando afanosamente reconstruir el pasado glorioso del partido hegemónico y la democracia simulada. La reforma electoral es con mucho la más retrógrada de las modificaciones a la Constitución del llamado Plan C. Por supuesto que la reforma al Poder Judicial fue terriblemente dañina y decepcionante, porque teniendo la posibilidad de hacer un cambio profundo al sistema de administración de justicia, lo que hicieron fue una para controlarlo políticamente. Sin embargo, si logran la reforma electoral propuesta por Pablo Gómez el retroceso será enorme.

Solo hay tres cosas que pueden detener la reforma electoral: que no le lleguen al precio al PT y al Verde, dos partidos que se han vendido al mejor postor a lo largo de su existencia; que la situación internacional y la relación con Estados Unidos se tense de tal manera por el combate al narcotráfico que decidan posponer la fiesta; o, finalmente, que los mercados, el único contrapeso real que tiene Claudia Sheinbaum, castiguen la propuesta. El Verde y el PT ya están en negociaciones, solo están subiendo el precio del voto. La intervención de EU en la persecución a capos del crimen organizado y de sus jefes políticos es una amenaza real, pero por momento pareciera más un deseo de twitteros de la oposición, que ven en cada cambio de ruta de un vuelo una señal de invasión y lo festejan como si una intervención fuera a dejar algo positivo. La reacción de los mercados, por el contrario, es real, tangible e inmediata. Esperemos que la reunión de la Presidenta con economistas para analizar por qué no crece México le haya dejado alguna lección. No es la economía, es la política; no es el miedo al futuro, sino el hedor a rancio pasado.

Temas

Recibe las últimas noticias en tu e-mail

Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día

Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones