Viernes, 27 de Febrero 2026

LO ÚLTIMO DE Ideas

Ideas |

La “normalidad” no basta; hay que construir paz

Por: Diego Petersen

La “normalidad” no basta; hay que construir paz

La “normalidad” no basta; hay que construir paz

La cuenta oficial del Gabinete de Seguridad de México subió a X el domingo que en Jalisco todo estaba en paz tras el operativo contra Nemesio Oseguera en Tapalpa, cuando no era así. Al día siguiente, la Presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que la vida en el Estado había vuelto a la normalidad, cuando la Zona Metropolitana de Guadalajara, Puerto Vallarta y más de la mitad de los municipios del Estado estaban paralizados y sumidos en el horror. 

Algunas personas de la Ciudad de México se la creyeron y atacaban en redes sociales a quienes posteaban lo que sucedía en Guadalajara o en los pueblos de Jalisco, asumiendo que contradecir a la Presidenta era un ataque político. 

Ignoro si la Presidenta mintió por el temor a que la comparen con Calderón y le urgía mandar el mensaje de que el operativo no había dejado secuelas mayores y todo estaba en paz, o porque la malinformaron. Lo cierto es que ni ella ni alguno de sus colaboradores ha venido a Jalisco durante la semana, sea por miedo a “la normalidad” o porque existe un enorme chilangocentrismo: ven al país desde la Ciudad de México y les cuesta entender y atender, ya no lo que pasa en el Estado de México -atendiendo el viejo dicho de que “fuera de México todo es Cuautitlán”- sino más allá de la Colonia Roma.

Restaurar la paz en Jalisco tomará tiempo.

Aspirar solo a volver a la normalidad es regresar a los territorios controlados, a los acuerdos cupulares, al dejar hacer y dejar pasar. Eso fue lo que hizo Calderón y ese fue el origen del fracaso de la llamada Guerra al Narco. Me queda claro que el objetivo inmediato de la Presidenta Sheinbaum y del gobernador Lemus es mandar el mensaje de que, por el bien de todos, la vida cotidiana debe restablecerse. Pero no es por decreto ni por repetirlo como mantra en la mañanera como se construye la paz, sino con políticas públicas coordinadas de los Gobiernos federal y estatal.

La caída de El Mencho es el golpe más fuerte que se ha dado al crimen organizado en años y también el más sangriento. 

Entre víctimas del Ejército, Guardia Nacional, policías estatales y municipales, civiles asesinados en el fuego cruzado y miembros del Cártel Nueva Generación estamos hablando de alrededor de cien personas muertas. No recuerdo una operación con más víctimas en el combate al crimen organizado.

Del tamaño de la operación es la afectación. La presencia de la Marina, el Ejército y la Guardia Nacional es fundamental para mantener el orden y evitar en lo posible más enfrentamientos. La presencia del resto de las secretarías es lo que va a construir la paz, particularmente en las comunidades donde el crimen organizado sigue teniendo una enorme presencia. Eso implica abandonar la visión centralista, patear y entender los territorios concretos e invertir recursos y talento en ellos. De otra manera, el Gobierno de Sheinbaum estará haciendo lo mismo que se hizo en el sexenio de Calderón, descabezando grupos criminales, y me temo que el resultado será el mismo: un incremento en la violencia.

Temas

Recibe las últimas noticias en tu e-mail

Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día

Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones