Sábado, 03 de Enero 2026
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Desaparecidos, asignatura pendiente

Por: Rubén Martín

Desaparecidos, asignatura pendiente

Desaparecidos, asignatura pendiente

Las impactantes y potentes imágenes y videos del Rancho Izaguirre, en Teuchitlán (Jalisco), en marzo pasado, difundidas por las madres buscadoras del colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco fue sin duda una de los acontecimientos sociales y políticos más significativos del año 2025. Las imágenes de pilas de ropa y de calzado amontonados en el rincón de una bodega del rancho y las excavaciones en presuntas fosas clandestinas y rudimentarios hornos crematorios revelaron que el rancho servía no sólo como un centro de entrenamiento sino también como un campo de exterminio. 

La contundencia de las imágenes impactó de tal modo en millones de mexicanos que a muchos les hicieron recordar a los campos de exterminio de la Alemania nazi durante la Segunda Guerra Mundial.

Para muchos, cientos de miles o millones, fue más que una noticia para recordar y se convirtió en un acontecimiento que significó un golpe de conciencia para entender el país que ahora vivimos. Un país marcado por las desapariciones masivas, el reclutamiento forzado de miles de jóvenes para alimentar a los ejércitos privados del crimen organizado, la proliferación de fosas clandestinas por todo el territorio y en general, la conciencia de que vivimos en un país en donde cualquiera puede ser privado de la libertad y permanecer desaparecido por semanas, meses o años. 

Y la evidencia de que muchos de esos desaparecidos pueden terminar enterrados en alguna de las miles de fosas clandestinas que se cavan en casi todo el territorio nacional.

México cerró el año pasado con 133 mil 456 personas desaparecidas, lo que lo pone a la par de Siria que, de acuerdo con agencias de la ONU y al propio gobierno de ese país, cuenta con 130 mil personas desaparecidas. México y Siria, con esas cifras, son los dos países del mundo con más desaparecidos. 

Y a pesar del cambio de retórica de la administración estatal que encabeza el gobernador Pablo Lemus Navarro, Jalisco sigue siendo el epicentro de las desapariciones en todo el país con 16 mil 041 personas sin localizar. Siempre hay que recordar, como lo hacen los colectivos de familiares, que existe una cifra negra en los reportes de personas desaparecidas, por lo que son más las familias jaliscienses que tienen a un hijo ausente y sin localizar, es decir, con sus vidas suspendidas por la incertidumbre de no saber dónde se encuentra su familiar desaparecido. 

Las revelaciones del Rancho Izaguirre en Teuchitlán, lograron tal impacto en la sociedad mexicana e hicieron que, con movilizaciones masivas, se exigiera al gobierno atender a los colectivos de búsqueda. Con instrucciones de la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, las madres buscadoras y los colectivos de búsqueda de todo el país fueron recibidos por la titular de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, para escucharlas y anotar sus exigencias.

Lamentablemente no todas las peticiones y exigencias de las familias buscadoras fueron tomadas en cuenta a la hora de hacer modificaciones a la Ley General sobre Desapariciones, y otras leyes relacionadas con esta materia.

De hecho, representantes de algunos colectivos sintieron que el Gobierno federal los atendió sólo cuando existía cierta presión mediática sobre la Presidenta Claudia Sheinbaum pero pasada esa presión, se dejó de escuchar sus peticiones. 

Algo parecido ocurrió aquí en Jalisco pues si bien hubo el compromiso de Pablo Lemus para reunirse personalmente al menos una vez al mes con representantes de los colectivos de búsqueda, el hallazgo del Rancho Izaguirre y la agenda mundialista con obras de embellecimiento de la ciudad, fueron postergando la atención a los colectivos de familiares.

Más allá de las palabras de los gobernantes, el hecho es que México atraviesa una violencia estructural y una virtual guerra informal, con supuestas cifras de asesinatos a la baja, pero con cifras al alza en los reportes de desapariciones. 

Por todo ello, la crisis por desaparición de personas sigue siendo una asignatura pendiente para el Estado mexicano en todos sus niveles de gobierno. Por sus resultados, o falta de ellos, la realidad es que los gobiernos siguen sin poner como prioridad la crisis por desaparición de personas y siguen solamente administrando esta crisis. Urge dar un cambio radical en esta asignatura y hacer todo lo necesario para, de una vez por todas, atender esta crisis y detenerla.

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